domingo, 22 de febrero de 2015

¿Que la lengua es Patriarcal? “Compañera” Cuéntame más…


Les dejo un interesante articulo de los camaradas de RSA de España referido al "lenguaje de género", que en los últimos tiempos se ha impuesto como "revolucionario y feminista". Para debatir a la luz del marxismo. 

"Hoy en el comité supremo de la RSA queremos desmontar la “moda feminista y revolucionaria” de cambiar los pronombres de las palabras al femenino. Esto ocurre bajo la argumentación de que la lengua sigue unos principios que sirven al patriarcado, relegando al género femenino a un segundo plano . Es decir, esgrimen que la lengua se ha establecido por hombres en posición de poder y ,por tanto, es una herramienta que afianza el poder del sistema patriarcal-capitalista a través de ella. En otras palabras, defienden que la lengua forma parte de la superestructura, que son todas las concepciones políticas, jurídicas, religiosas, artísticas y filosóficas de la sociedad y todas sus instituciones políticas, jurídicas, que les corresponden. Pero esta afirmación no es cierta, el camarada Stalin profundizó en la cuestión de la lengua, demostrando que la lengua no forma parte ni de la base(el sistema económico vigente), ni de la superestructura. El tito Iosif dice lo siguiente:


“Toda base tiene la superestructura correspondiente. La base del régimen feudal tiene su superestructura, sus concepciones políticas, jurídicas, etc., etc., y las instituciones que les corresponden; la base capitalista tiene su superestructura, y la socialista, la suya. Si se modifica o se destruye la base, se modifica o se destruye a continuación su superestructura; si nace una nueva base, nace a continuación la superestructura correspondiente.”

” En este sentido la lengua se diferencia esencialmente de la superestructura. Tomemos, por ejemplo, la sociedad rusa y la lengua rusa. En el curso de los 30 años últimos, en Rusia ha sido destruida la vieja base, la base capitalista, y construida una base nueva, una base socialista. En consonancia, ha sido destruida la superestructura de la base capitalista y creada una nueva superestructura, que corresponde a la base socialista. Por consiguiente, las viejas instituciones políticas, jurídicas y otras han sido reemplazadas por instituciones nuevas, socialistas. Sin embargo, la lengua rusa ha continuado siendo, por su esencia, la misma que era antes de la Revolución de Octubre. “

“¿Qué ha cambiado desde entonces en la lengua rusa? Ha cambiado en cierta medida el vocabulario de la lengua rusa, ha cambiado en el sentido de que se ha visto enriquecido con un considerable número de nuevas palabras y expresiones, nacidas con la nueva producción socialista, con el nuevo Estado, con la nueva cultura socialista, con las nuevas relaciones sociales, con la nueva moral y, finalmente, con el desarrollo de la técnica y de la ciencia; muchas palabras y expresiones han cambiado de sentido y adquirido una significación nueva; cierto número de palabras ha caído en desuso, ha desaparecido del vocabulario. En lo que respecta al caudal de voces básico y a la estructura gramatical de la lengua rusa, que constituyen su fundamento, lejos de haber sido liquidados y sustituidos por un nuevo caudal básico y por una nueva estructura gramatical después de la destrucción de la base capitalista, se han conservado intactos y perviven sin ninguna modificación seria; se han conservado precisamente como fundamento de la lengua rusa contemporánea. “

En efecto, queda claro que la lengua está en una categoría independiente de cualquier base(sistema de producción) y superestructura de la historia. La lengua es una herramienta que siempre sirve a todos los individuos de la sociedad sin ningún tipo de discriminación de género o clase, afirmar lo contrario es un absurdo rídiculo teniendo en cuenta que la lengua sirve a la humanidad desde el principio de los tiempos, en sociedades matriarcales donde aún siquiera existían el patriarcado y las clases sociales. ¿Entonces a qué patriarcado servía la lengua? ¿Ola, tu ke dise ke ase?… Además esta probado que la misma lengua rusa fue utilizada con la misma estructura gramatical al servicio de la revolución y los derechos de las mujeres obreras. No obstante, sí es cierto que a medida que evoluciona cada base económica con su correspondiente superestructura, la lengua sufre algunas transformaciones. Es debido a las nuevas relaciones de producción, que enriquecen la propia cultura de la sociedad, propiciando la aparición de diferentes clases sociales que a su vez aumentan el vocabulario de la lengua . En fin pequeños saltamontes, indaguemos un poco más en el estudio de nuestro camarada Stalin:


“En este sentido, la lengua se diferencia esencialmente de la superestructura. La lengua no es engendrada por una u otra base, por la vieja o por la nueva base, en el seno de una sociedad dada, sino por todo el curso de la historia de la sociedad y de la historia de las bases a través de los siglos. La lengua no es obra de una clase cualquiera, sino de toda la sociedad, de todas las clases sociales, del esfuerzo de centenares de generaciones. La lengua no ha sido creada para satisfacer las necesidades de una clase cualquiera, sino de toda la sociedad, de todas las clases sociales. Precisamente por eso, ha sido creada como lengua de todo el pueblo, única para la sociedad y común a todos sus miembros. En virtud de ello, el papel auxiliar de la lengua como medio de relación entre los hombres no consiste en servir a una clase en perjuicio de las demás, sino en servir por igual a toda la sociedad, a todas las clases sociales. A ello, precisamente, se debe el que la lengua pueda servir por igual al régimen viejo y moribundo y al régimen nuevo y en ascenso, a la vieja base y a la nueva, a los explotadores y a los explotados.”

” Todo el mundo sabe que la lengua rusa ha servido al capitalismo ruso y a la cultura burguesa rusa antes de la Revolución de Octubre tan bien como sirve hoy día al régimen socialista y a la cultura socialista de la sociedad rusa. “

” Lo mismo hay que decir de las lenguas ucraniana, bielorrusa, uzbeka, kazaja, georgiana, armenia, estoniana, letona, lituana, moldava, tártara, azerbaidzhana, bashkira, turkmena y de otras lenguas de las naciones soviéticas, que sirvieron al viejo régimen burgués de esas naciones tan bien como sirven al régimen nuevo, al régimen socialista. “

” Y no puede ser de otra manera. Si la lengua existe, si ha sido creada, es precisamente para que sirva a la sociedad, considerada como un todo, de medio de relación entre los hombres; para que sea común a los miembros de la sociedad y única para ésta; para que sirva por igual a sus miembros, sea cual fuere la clase a que pertenezcan. Basta que la lengua abandone esta posición de servicio a todo el pueblo, basta que adopte una posición de preferencia y de apoyo a un grupo social cualquiera en detrimento de los demás grupos sociales, para que pierda su calidad, para que deje de ser un medio de relación entre los hombres en la sociedad, para que se convierta en la jerga de un grupo social cualquiera, degenere y se condene a la desaparición. “

Y el mismo maestro después de esta explicación se reafirma dejando claro que :


” a) un marxista no puede considerar la lengua como una superestructura de la base; “

” b) confundir la lengua con la superestructura significa incurrir en un error de bulto. “

PREGUNTA. ¿Es cierto que la lengua ha tenido siempre y sigue teniendo un carácter de clase y que no existe una lengua común y única para la sociedad, una lengua común a todo el pueblo y sin carácter de clase?

RESPUESTA. No, no es cierto.

Entonces, aunque hayamos demostrado de nuevo que la lengua no sirve ningún propósito de carácter de clase ni patriarcal, que esta no discrimina a la mujer obrera de ninguna de las maneras, algunos tratarán de decirnos; Ei mira que machistas estos de la RSA, ¿no saben que esto también lo hacemos para dar un énfasis a la lucha de la mujer? Pues le diremos al listillo de turno que no. Porque la modificación de la estructura gramatical de la lengua conduce inevitablemente a entorpecer la correcta comunicación entre toda la sociedad y propicia la aparición de dialectos o jergas que degradan la calidad del lenguaje y tan sólo se corresponden al servicio de grupos sociales muy determinados, dando una imagen de marginalidad y sectarismo, alejando aún más a los trabajadores de la correcta comprensión de la problemática patriarcal y la lucha feminista. Consigue así un efecto totalmente contrario al deseado, además de ser totalmente irracional y acientífico. Lo que ocurre es que dichas personas u organizaciones que utilizan este modo de comunicación (normalmente escrito, no conozco a nadie que hable femenino más que en 4 consignas “queer” en una mani, si no estarían 24h dándolo todo, reflexionad un poco del ¿porque..? ) confunden la cultura del lenguaje con la superestructura del sistema económico.

Pero para eso Stalin también les da una lección que no queda en balde. Por eso tranquilos, que reine la calma, para eso estamos los “kumpains” del comité supremo de la RSA.. dando clases gratuitas de marxismo al personal. Porque sabemos que estas personas y organizaciones del socialismo sólo conocen su folklore y sus símbolos, asi que seguimos que falta os hace “compañeras” (aish se me ha escapado….)


” Naturalmente, no es cierto que, debido a una encarnizada lucha de clases, la sociedad se haya desintegrado en clases que ya no están ligadas económicamente las unas a las otras en el seno de una sociedad única. Al contrario: mientras subsista el capitalismo, burgueses y proletarios estarán ligados recíprocamente por todos los lazos de la economía, como partes constitutivas de una sociedad capitalista única. Los burgueses no pueden vivir ni enriquecerse si no disponen de obreros asalariados; los proletarios no pueden subsistir sin vender su fuerza de trabajo a los capitalistas. El cese de toda relación económica entre ellos implica el cese de toda producción, y el cese de toda producción conduce al perecimiento de la sociedad, al perecimiento de las clases mismas. De por sí se desprende que ninguna clase quiere condenarse a perecer. Por eso, la lucha de clases, por aguda que sea, no puede conducir a la desintegración de la sociedad. Sólo la ignorancia en cuanto al marxismo y la incomprensión absoluta de la naturaleza de la lengua han podido sugerir a algunos de nuestros camaradas la fábula de la desintegración de la sociedad, la fábula de las lenguas «de clase», de las gramáticas «de clase». “

” Se remiten, además, a Lenin y aducen que reconocía la existencia de dos culturas, la burguesa y la proletaria, bajo el capitalismo y que la consigna de cultura nacional es, bajo el capitalismo, una consigna nacionalista. Todo ello es cierto, y Lenin tiene absoluta razón. Pero ¿a qué viene aquí eso del «carácter de clase» de la lengua? Al remitirse a las palabras de Lenin de que bajo el capitalismo existen dos culturas, esos camaradas quieren –a lo que se ve– inculcar al lector que si en la sociedad existen dos culturas, la burguesa y la proletaria, debe haber también dos lenguas, pues la lengua está ligada a la cultura, y que, por lo tanto, Lenin niega la necesidad de una lengua nacional única, manifestándose, por consiguiente, a favor de las lenguas «de clase». El error que esos camaradas cometen aquí consiste en que identifican y confunden la lengua con la cultura. Pero la cultura y la lengua son dos cosas distintas. La cultura puede ser burguesa o socialista, mientras que la lengua, como medio de relación, es siempre común a todo el pueblo y puede servir tanto a la cultura burguesa como a la socialista. ¿Acaso no es un hecho que las lenguas rusa, ucraniana y uzbeka sirven actualmente a la cultura socialista de estas naciones tan bien como sirvieron antes de la Revolución de Octubre a sus culturas burguesas? Por consiguiente, esos camaradas están muy equivocados al afirmar que la existencia de dos culturas diferentes lleva a la formación de dos lenguas distintas y a la negación de la necesidad de una lengua única. “

” Cuando hablaba de dos culturas, Lenin partía precisamente de la tesis de que la existencia de dos culturas no puede llevar a la negación de la lengua única y a la formación de dos lenguas, y de que la lengua debe ser única. Cuando los bundistas acusaron a Lenin de que negaba la necesidad de la lengua nacional y consideraba que la cultura «carece de nacionalidad», Lenin, como es sabido, protestó enérgicamente y declaró que luchaba contra la cultura burguesa, y no contra la lengua nacional, cuya necesidad estimaba indiscutible. Causa extrañeza que algunos camaradas nuestros hayan seguido las huellas de los bundistas. “

” Por lo que se refiere a una lengua única, cuya necesidad dicen que Lenin negaba, sería conveniente prestar oído a las siguientes palabras de Lenin: “

«La lengua es un importantísimo medio de relación entre los hombres; la unidad de la lengua y su desarrollo sin trabas son una importantísima condición de una circulación mercantil verdaderamente libre y amplia, correspondiente al capitalismo moderno, y de una libre y vasta agrupación de la población en las diferentes clases».

Resulta que esos estimados camaradas han tergiversado las ideas de Lenin.

Ya por último os deseamos un feliz día y que en vez de coger un palestino o una cerveza en el casal de turno os de por formaros un poco, y si no sabeís como hacerlo, nosotros de muy buen rollo os enseñamos, para que dejeís de meter patadas al marxismo leninismo…. porque una imagen vale más que mil palabras y si seguís sin querer entenderlo almenos nos echamos unas risas… (a vuestra costa)."




Fuente : EL MARXISMO Y LOS PROBLEMAS DE LA LINGÜÍSTICA ACERCA DEL MARXISMO EN LA LINGÜÍSTICA por José Stalin

miércoles, 10 de diciembre de 2014

De la catástrofe a la prosperidad, propuesta de los trabajadores venezolanos


De la catástrofe hacia la prosperidad
Frente a la crisis, los trabajadores proponemos
una revolución industrial por el trabajo productivo

La Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), alarmada por la difícil circunstancia que vive nuestro país, se dirige a los trabajadores venezolanos, a sus organizaciones sindicales y gremiales, a los ciudadanos y sus diversas organizaciones sociales, a las universidades y las academias, a los demócratas y patriotas sin discriminación del bando político que apoyen, a las organizaciones partidistas de distinta índole, para presentarles nuestra visión de la actual situación y hacer una propuesta programática y de lucha que sometemos a la consideración de los venezolanos amantes de la democracia y la libertad.
Con este aporte deseamos contribuir con el debate que se libra en todos los rincones de Venezuela por hallar una salida constitucional, pacífica y democrática a la crisis actual.

INTRODUCCIÓN
Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica: continuar por el camino del desastre o cambiar las cosas en beneficio del país y de los trabajadores. Los cambios en el rumbo económico y social introducidos en las últimas décadas —y arreciados en los últimos 15 años— nos han conducido al deterioro creciente de las condiciones de vida y de trabajo, y han destruido buena parte de las capacidades productivas propias, convirtiendo a nuestro país en un importador neto de la gran mayoría de bienes de consumo para suplir las necesidades de nuestra población y de medios de producción que requerimos para la menguada industria nativa.
Nuestra economía vive la más profunda y generalizada crisis de los últimos cien años. Pese a que en la última década el Fisco ha contado con extraordinarios ingresos por los altos precios del petróleo y exacciones tributarias, tanto la producción industrial y manufacturera como la producción agrícola han caído abruptamente. En este largo período, en vez de sustituir el producto importado, la producción nacional feneció ante la enorme cantidad y diversidad de importaciones.
Venezuela parece marchar inexorablemente hacia una gran catástrofe. La caída en el precio del crudo anuncia un derrumbe de los ingresos nacionales. El precio del barril de nuestro petróleo se acerca a 60 dólares, lo que hará que el presupuesto para 2015 ni por asomo sea equilibrado, siendo el déficit para 2014 superior a 20% del producto interno bruto —esto es, alrededor de 40 mil millones de dólares, toda vez que el PIB nominal ronda los 400 mil millones de dólares—, y para 2015 se calcula que será aún superior a este porcentaje y monto. La inflación cerrará este año en más de 70%, colocándose por encima de 100% la de muchos productos de primera necesidad —como legumbres y hortalizas, papa, cebolla, zanahoria, tomate, entre otros—. En el próximo ejercicio fiscal el impacto inflacionario superará con creces 100%. La inflación viene convirtiendo el salario de los trabajadores en polvo, lo que impide cubrir los gastos más elementales de la familia, sobre todo de alimentación. Si sumamos esta tendencia alcista a la caída del producto interno —que puede promediar 5% para 2015—, vemos cómo se afianza una economía donde se une la inflación con la recesión, esto es, una economía que padece de estanflación. Con todo y los ajustes salariales del gobierno, aumentos del salario mínimo mediante, la caída del salario real de los trabajadores es superior a 40% en 2014, tomando en cuenta que buena parte del ingreso es destinado al consumo de alimentos y bebidas.
El déficit fiscal —lo que es lo mismo, el desequilibrio entre los ingresos y los gastos del sector público— en 2015 estará muy por encima del mostrado este año y en medio de una recesión, esto es, una caída del PIB por la política económica del Ejecutivo. Ello llevará indefectiblemente al gobierno a emitir papel moneda sin respaldo, de donde provendrá el mayor aumento de la inflación. Esta circunstancia —al ser atendida con políticas como las que se desprenden de las leyes aprobadas vía habilitante conducirá a mayor inflación, a una profundización de la recesión y al aumento del desempleo. No menciona el gobierno medida alguna que permita salir del drama en que nos han metido por una política económica de destrucción de la producción nacional. Apenas hace anuncios que terminan siendo falsa propaganda a su favor, cuando en realidad se pinta un cuadro que resume una calamidad para las familias de los trabajadores. Y para colmo ofrece a inversionistas extranjeros verdaderas maquilas llamadas Zonas Económicas Especiales, territorios sin ley del trabajo, sin sindicatos, sin impuestos, sin controles cambiarios y sin restricciones ambientalistas.
Por su parte, las reservas internacionales reciben el impacto de la caída del precio del crudo, que se suma a la baja del precio del oro. Respecto a lo primero, la caída del precio del petróleo va a significar que no tendremos la misma cantidad de dólares para seguir importando el volumen de bienes que satisfacen buena parte de la demanda de los venezolanos, cubierta de esa manera mientras se afianzaba la destrucción del aparato productivo. Por su parte, la caída del precio del oro conduce a una merma de las reservas internacionales. En los últimos tres años se observa un derrumbe en la cotización de este rubro de más de 30%. Por lo que la parte en oro de nuestras reservas —calculada hoy en 70% del total— se ha visto disminuida, lo que se traduce en un debilitamiento del bolívar frente a las divisas y pérdida de capacidad de pago del producto importado, mientras aumentan las tasas de interés de lo que debe la República. Las reservas han permanecido por debajo de 20 mil millones de dólares, menos de las existentes hace 10 años.
A su vez, la deuda pública consolidada se ubica muy por encima de 50% del PIB, de acuerdo con distintas entidades nacionales e internacionales. Por ello, para 2015 se compromete alrededor de 30% del presupuesto de gastos para el pago del servicio de la deuda. Dada la política económica y social del gobierno, es de esperarse una disminución sustancial del presupuesto en educación y salud. En el caso del sector salud, la reducción se eleva a 46%, según el exministro de Sanidad J.F. Oletta. Las universidades solo recibieron cerca de 33% del presupuesto exigido por las autoridades rectorales para garantizar su normal funcionamiento. Los más de dos millones de funcionarios públicos ven con desesperación cómo los exiguos logros del contrato-marco no significarán ningún beneficio real para afrontar las dificultades que se avizoran para 2015.
Podemos concluir que los trabajadores y los sectores populares viviremos una gran penuria de no disponernos a asumir otro derrotero, si no se lucha por un cambio de fondo en el rumbo económico y político. En ello la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) comprometerá sus mejores esfuerzos.

LA TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA
El rentismo ha hecho posible el financiamiento de un sistema económico ineficiente e incapaz de suministrar beneficios a los ciudadanos. Al realizarse mediante una política económica erosiva del aparato productivo, era lógico que nos condujera al desastre anunciado. Esta es una política agotada. Hay que cambiarla de raíz ya que se requiere de una transformación productiva si queremos tomar otro rumbo y superar esta crisis.
La búsqueda de crecimiento económico sostenible se basa en la diversificación de la producción y en un cambio en la concentración de la producción y del empleo. Lograr esa transformación requiere de mejoras en la producción y en la productividad laboral.
Una mayor diversificación es deseable porque hace que la economía crezca más rápido y nos enrumbe hacia la independencia y el desarrollo. De hecho, las ganancias en la producción y en la productividad refuerzan el proceso de diversificación, generándose un círculo virtuoso entre esos factores.
Los países que dependen de recursos naturales muestran usualmente una alta concentración en pocas áreas de la economía, lo cual afecta las posibilidades de crecimiento económico sostenible y los potenciales avances en producción y productividad. La monoproducción condenados por el respeto a una división internacional del trabajoes el resultado perverso de esta orientación.

EL AMBIENTE ECONÓMICO DE VENEZUELA
La economía de nuestro país ha perdido fortaleza de manera progresiva y últimamente de forma abrupta. Este hecho ha sido ocasionado por la instrumentación de una estrategia que no ha priorizado la inversión sino un creciente consumo público y privado para garantizar la realización del producto importado.
La renta petrolera ha hecho posible el financiamiento de una combinación expansiva de política fiscal y monetaria que ha estimulado la demanda ante una capacidad limitada de la oferta interna para reaccionar debido a diversas restricciones institucionales. La inflación se ha acelerado y las importaciones crecieron significativamente para satisfacer la demanda interna. Los problemas de abastecimiento ya toman ribetes muy dramáticos pues tocan elementos esenciales para la alimentación y la salud de la población.
La demanda de bienes y servicios está siendo empujada por un gasto fiscal creciente del Gobierno central y especialmente de Pdvsa. Por su parte, la oferta de bienes y servicios está afectada por una política cambiaria restringida que impide el financiamiento de las importaciones de insumos indispensables para la producción local. Al mismo tiempo la oferta está siendo condicionada por la política de controles de precios y los inconvenientes en el suministro de servicios públicos, especialmente electricidad y gas.
Estos cambios estructurales están constriñendo las posibilidades de generación de crecimiento económico y causando una importante destrucción de empleos productivos, llevando a la sociedad a una profunda pérdida de bienestar, aumentando el caos y la carestía en bienes esenciales para la vida cotidiana. Entretanto, contribuimos a la ampliación del mercado de países de alto desarrollo, principalmente Estados Unidos y China.

EL FUTURO
Venezuela requiere un cambio fundamental en su rumbo económico, en el papel de la política económica, en la relación del sector público con el sector privado, en la participación del sector privado y en el papel que deben jugar los trabajadores y sus organizaciones. Requiere, a su vez, de un cambio radical de la relación con el sector externo, del papel del país en la división internacional del trabajo.
La visión económica de Venezuela debe estar orientada esencialmente a la mejoría en el bienestar de la sociedad. La instrumentación de la política económica debe ser el mecanismo para alcanzar el deseado bienestar social, lo cual requiere la liberación de las fuerzas productivas. En esa búsqueda se hace impostergable la necesidad de un nuevo contrato social incluyente y estructurado que haga viable la convivencia entre el sector público con el sector privado.
Los trabajadores, en este contexto, tenemos una especial relevancia en la construcción de consensos con sentido de inclusión social para garantizar el éxito de la visión económica en el largo y mediano plazo. El crecimiento y desarrollo económico de Venezuela requiere de un proceso de reformas estructurales que garanticen la estabilidad económica.
La sostenibilidad del crecimiento económico y del bienestar de la sociedad depende de la inversión y el trabajo como factores esenciales de la producción. La inversión está determinada por la dinámica de la formación de capital fijo y el papel del trabajo que le corresponde al grupo económicamente activo de la población. En esta circunstancia, el crecimiento económico con baja inflación implica directamente mejoría en el bienestar social. A su vez, el crecimiento, el desarrollo y la diversificación garantizan el equilibrio fiscal y por ende el combate a la inflación mediante el incremento de la recaudación vía impuesto sobre la renta y no de la presión tributaria.
De manera que el bienestar de la sociedad depende, en forma determinante, de la mejoría en la producción y en la productividad, sean provenientes de la tecnología incorporada en el capital físico como en el capital humano logrado a través de la educación.
En este ambiente, los beneficios alcanzados mediante negociaciones salariales pueden representar mejorías en bienestar para los trabajadores si ocurren en el marco de una elevada producción y una creciente productividad. En el caso contrario, las negociaciones puramente salariales llevarán únicamente beneficios efímeros a los trabajadores y, consecuentemente, efectos transitorios y muchas veces ilusorios sobre su bienestar.
De esta forma, las políticas laborales deben basarse en programas nacionales de mejoramiento continuo de las capacidades productivas. Ello implica que el nuevo consenso social requiere de forma explícita que las reivindicaciones al trabajo se encuentren directamente vinculadas a la dinámica de la elevación de nuestra producción nacional.


UN PROGRAMA PARA LA RECONSTRUCCIÓN
Los trabajadores levantamos una alternativa que garantiza la superación del actual estado de cosas, que apunta hacia la PROSPERIDAD. Antes que nada, se requiere una amplia y sólida UNIDAD NACIONAL para reconstruir el país sobre la base del desarrollo nacional. Unidad que se construye resumiendo los intereses de los distintos sectores que desean el rescate del país, el desarrollo y el bienestar. Una garantía de que al conquistar el desarrollo y la independencia practicamos una verdadera democracia sustentada en la más amplia participación ciudadana y en el respeto a las libertades democráticas.
1.  El primer y principal objetivo es impulsar el desarrollo nacional sobre la base de una REVOLUCIÓN INDUSTRIAL que enrumbe el país hacia la producción de lo que necesita su gente. Contamos con riquezas que bien pueden garantizar la base de esta meta. Además de petróleo, bauxita y otros minerales, como coltan y vanadio, contamos con recursos agrarios e hídricos que sirven en conjunto para sustentar el desarrollo acelerado de la economía nacional.
2.  El petróleo debe convertirse en PALANCA PARA EL DESARROLLO. La renta debe ser aprovechada en función de la inversión productiva, el desarrollo nacional y, por ende, debe apuntar hacia la creación de puestos de trabajo de calidad, de trabajo decente. La industria petrolera debe dar un vuelco. El aumento de la producción del crudo debe ir acompañado de la diversificación de la industria petrolera.
3.  Una meta fundamental para lograr los objetivos anteriores es alcanzar la SOBERANÍA AGROALIMENTARIA. Parte de la inversión productiva debe ser destinada al agro, aprovechando las posibilidades que brinda la riqueza de nuestros suelos con las bondades de nuestro clima que garantizan un auge inusitado de la producción agrícola y pecuaria. Inversión, asistencia técnica y mercado seguro son la base para alcanzar esta meta.
4.  La demanda de la población venezolana debe ser satisfecha con la producción nacional, asequible y de calidad. El MERCADO NACIONAL debe ser para la PRODUCCIÓN NACIONAL principalmente. La industrialización del país y la soberanía agroalimentaria conducen a un mayor bienestar. Su base está en el empleo productivo. En consecuencia un salario decente que garantice más bienestar sirve para un sólido mercado para la producción nacional.
5.  La EDUCACIÓN es elemento importante en la transformación productiva. Ello hace posible la incorporación de la tecnología en los procesos productivos y, al mismo tiempo, crea las condiciones necesarias para la innovación. La política educativa debe estar orientada al mejoramiento de la educación formal y al apoyo a la educación técnica.
6.  Una NUEVA DEMOCRACIA basada en la participación ciudadana en la toma de decisiones. Además, el rescate de principios y valores de la democracia, como la alternabilidad y la división de poderes, junto al respeto e impulso de las más amplias libertades democráticas, garantizan la construcción de una nueva manera de gobernar y de nuevas relaciones entre el gobierno y la ciudadanía y sus organizaciones autónomas.
7.  Una NUEVA ÉTICA CIUDADANA cristalizada principalmente en la función pública y la actuación política basada en el interés del país, los trabajadores y el ciudadano, por encima de cualquier interés particular. Esta nueva ética se convierte en una palanca de la participación en la reconstrucción del país productivo que las grandes mayorías reclaman.

NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA
La realización de esta propuesta supone la puesta en práctica de una nueva política económica que propicie en primer lugar la inversión productiva por encima de cualquier otra demanda. “Sembrar el petróleo”, consigna nacional que tiene más de 80 años, traduce esta orientación. A su vez para que haya inversión productiva, debe rescatarse el principio de que la banca supone la intermediación del ahorro social hacia la inversión. Para ello la ganancia del sistema bancario debe realizarse en el crédito barato.
Garantizada la inversión, debe impulsarse una nueva política fiscal que se asiente principalmente en el impuesto a la ganancia y no en el tributo. El desarrollo y el crecimiento económico garantizan alta capacidad recaudadora a partir de la creación de riqueza transformadora. Al reducir el tributo, a su vez estamos propiciando la demanda ciudadana del producto nacional.
La estabilidad de los precios con base en esta orientación estará garantizada, ya que el equilibrio fiscal afincado en la recaudación de impuestos a un creciente sector productivo conduce a que la masa monetaria esté en correspondencia con la riqueza a ser transada. Inflación cero será la meta a alcanzar.
La política social de nuevo tipo debe acompañar estas orientaciones fundamentales para la realización del programa que presentamos los trabajadores al país. Una política social que garantice mejores condiciones de vida y de trabajo para la gente. Que se exprese en una política educativa al servicio del desarrollo: una educación de calidad que cree una fuerza de trabajo suficientemente calificada y capaz de asumir los retos del desarrollo, de un desarrollo diversificado que demanda importantes avances científicos y tecnológicos.
La salud ciudadana debe estar en correspondencia con las metas del desarrollo. Podemos alcanzar una mayor calidad de vida cuando la soberanía agroalimentaria, la calidad de los productos y su precio estén en correspondencia con la capacidad de demanda de los trabajadores y la ciudadanía. Podemos plantearnos como perspectiva una política de salud preventiva sin descuidar la atención de endemias y epidemias contingentes, dadas las nuevas condiciones de vida de los venezolanos.
Las demandas ciudadanas de vivienda y ambiente podrán ser satisfechas en virtud de que el incremento en la recaudación permitirá un ahorro social que debe ser dirigido a la construcción del hábitat de calidad. La política social y la participación de los venezolanos en su realización serán fuerza para el desarrollo nacional diversificado y fuente de estímulo al trabajo productivo y el desarrollo.

UNA PLATAFORMA UNITARIA
Los trabajadores venezolanos estamos impelidos a levantarnos contra la política destructiva implantada en los últimos años. Una PLATAFORMA DE LUCHAS que unifique a todos los trabajadores venezolanos debe ser preámbulo de los objetivos programáticos antes indicados. La consigna principal que debe guiarnos es QUE LA CRISIS NO LA PAGUE EL PUEBLO TRABAJADOR.
Nuestros innumerables esfuerzos para que el Ejecutivo Nacional respete la autonomía y la libertad sindical y abra verdaderos espacios para el encuentro, para el diálogo y para el consenso en torno a los principales determinantes del trabajo como hecho social, han devenido en infructuosa búsqueda, pues nos hemos topado con la intransigencia, arbitrariedad, sectarismo y prepotencia de gobernantes que levantan el populismo como discurso para ocultar su visión militarista y corporativista en las relaciones con las organizaciones sociales autónomas, y en particular con las organizaciones sindicales que tienen su compromiso fundamental con sus agremiados, con la defensa de la democracia y con los principios universales de defensa de los derechos laborales en tanto derechos humanos que son. Desde ese discurso populista han edificado un régimen de arbitrariedades que son ocultadas por decisiones leguleyas y con el apoyo de sectores oficialistas dentro del sindicalismo que han vendido su alma al diablo para apoyar los desafueros que se cometen desde el alto gobierno.
El rescate y la protección del PODER ADQUISITIVO DEL SALARIO y el respeto al valor de nuestros pasivos laborales tienen un lugar principal en el desarrollo de nuestras luchas, frente a la voracidad de una irrefrenable inflación.
El respeto a la CONTRATACIÓN COLECTIVA y a la LIBERTAD SINDICAL es elemento central para fortalecer las organizaciones sindicales en un rol que reivindique a la función sindical y la vincule con la búsqueda de una sociedad donde prive la solidaridad, el respeto, la igualdad y el progreso como principios de las relaciones humanas, y que a la par sea un freno a las acciones anárquicas y violentas en la resolución de los conflictos laborales.
La implantación de un SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL que esté afincado en el desarrollo del trabajo productivo nos dará mayor solidez y sostenibilidad a futuro, y disminuiremos los peligros y vulnerabilidades de los planes de asistencia social basados única y exclusivamente en la variable y voluble renta petrolera.
Es vital el impulso de amplios espacios para el DIÁLOGO SOCIAL, en el cual los trabajadores participemos permanentemente en la búsqueda y afianzamiento de acuerdos y consensos que posibiliten una acertada aplicación de las políticas de desarrollo nacional y de respeto a los derechos laborales.
¡Por un mundo mejor para los trabajadores!
Comité Ejecutivo
Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV)

Barquisimeto, 9 de diciembre de 2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

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miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Quieres saber la verdad detrás del caso Bandera Roja? Por Jesús Noel Hermoso


“Periodismo es publicar algo que alguien no quiere que sea publicado, el resto es publicidad“. ¿Recuerdan esa cita de George Orwell? En este caso, sin duda, existen quienes no quieren que se publique la verdad. Prefieren simplemente que se publique una versión que conviene al Poder, y a los “poderosos” en su sentido más amplio.

El por qué político

 Bandera Roja es un partido que tiene prestigio (o fama, como quieran verlo) de comunista, revolucionario, socialista o en general de izquierda. Su condición, labrada durante más de 44 años y con cientos de muertos, encarcelados, guerrilla, lucha armada durante los años 70 y 80, y por supuesto una cantidad enorme de mentiras y exageraciones en el terreno de las acusaciones sobre el uso de la violencia, labraron en la conciencia de muchos venezolanos la idea de su carácter revolucionario. Y este prestigio (o fama, repito) es también y al mismo tiempo una de sus virtudes en el terreno de la percepción política en Venezuela.

 Frente a un gobierno que se asume como “revolucionario”, justamente que una organización con tal prestigio señale -tal como señala Bandera Roja- que no son revolucionarios ni de izquierda, es algo sumamente peligroso. Por supuesto, resulta impostergable para el gobierno, entonces, limitar la posibilidad de que esta afirmación obtenga el eco suficiente en la opinión pública.

 Al mismo tiempo, y luego de amplias investigaciones a las que sin duda ha tenido acceso buena parte de la dirección política opositora, en la sociedad venezolana en su conjunto la inclinación política hacia la izquierda es significativamente amplia. Resulta entonces, como ustedes sin duda deben conocer, que hubo una decisión, principalmente frente a las elecciones en las que Henrique Capriles hubo de ser candidato, de presentarse como “Progresista”, permitiendo así presentar a la oposición, acusada de derecha inmisericordemente por el gobierno, dentro de una posición de centro izquierda que permitiera aumentar la base electoral. Pues justamente esto motivó al propio Capriles y su entorno más cercano a hacer esfuerzos por “parecer” lo más inclinado hacia la izquierda posible, pero sin el riesgo de mancharse de “rojo”. Un salpicado bastaba. Ahí, el activo de Bandera Roja, entonces, se hizo preciado. No se trataba de un acercamiento a los planteamientos, ni nada parecido. Se trataba simplemente del aprovechamiento de esta “ventaja comparativa”.

En Venezuela nadie quiere ser de derecha públicamente

 Resulta pues que uno de los activos de Bandera Roja, su prestigio, se convirtió entonces en algo sumamente útil. Y mientras el gobierno hacía todos los esfuerzos por calificar a Bandera Roja de “haberse ido a la derecha”, la dirección opositora hacia todo el esfuerzo por quedarse solo con ese activo, con la incomodidad y molestia que supone estar con lo que en el fondo consideras “enemigo”.

 La campaña desatada por el gobierno para afianzar su fama y carácter de “revolucionario, socialista y hasta comunista”, llevaba consigo una campaña de buena parte de la oposición dirigida a acusarlo de lo que ellos mismos se autocalifican. Era sin duda una ayuda enorme que brindaban algunos sectores opositores, y que aún siguen brindando. Esto, para Capriles y asesores, se convirtió en ese momento en una incomodidad que fue atenuada mediante la incorporación de Bandera Roja a espacios importantes de dirección en la oposición. Hasta una camisa de Bandera Roja usó Capriles en una oportunidad, luciendo un impostado orgullo por el “honor”.

 Entre tanto, el gobierno decide entonces proceder en otra dirección. Progresivamente comenzó a quitarle las tarjetas electorales de “izquierda” a la unidad opositora. Todos los esfuerzos dirigidos en este sentido tuvieron como corolario la captura de Podemos, PPT, MAS y el resto de partidos regionales y nacionales considerados de “izquierda”. La utilización de métodos que van desde el uso del Tribunal Supremo de Justicia, hasta la compra de dirigentes y la colocación en puestos de “poder”, permitió esta “hazaña”. Pero el trabajo, sin haber obtenido a la organización de mayor prestigio revolucionario (Bandera Roja), estaba incompleto.

El asunto “jurídico”

 En 2012 surge entonces la oportunidad. Un grupo sumamente reducido de señores, sin ningún talento y profesión, acuden al TSJ a introducir una demanda contra un Congreso Nacional en el cual se realiza la elección de autoridades en Bandera Roja. El crecimiento y desarrollo de nuestra organización (aunque algunos se apuren en negar), sin duda, había permitido el desplazamiento casi absoluto de estos señores. Estaban imposibilitados de ser electos por las bases de nuestro partido y acuden al TJS para solicitar la suspensión del evento electoral, bajo un tecnicismo halado por los “Cabellos”, lo que se convirtió en la gran oportunidad que el gobierno estaba esperando: no haber publicado un aviso, sumamente costoso, con el Cronograma Electoral pagado en diarios nacionales para la realización del Congreso. Aun cuando se hicieron decenas de ruedas de prensa y una campaña nacional pública y masiva sobre la realización de nuestro Congreso, con la asistencia y participación pública de importantes dirigentes opositores, gobernadores, etc, el tecnicismo del aviso del Cronograma les permitió solicitar ante el TSJ la suspensión del proceso electoral por ser un acto que “lesiona Principios Valores democráticos y derechos y garantías legales y estatutarias a los militantes de BANDERA ROJA”, tal y como lo señala la sentencia en la que anulan nuestro proceso electoral DEMOCRÁTICO, en el que se reeligió por segunda vez a Gabriel Puerta como Secretario General y a Carlos Hermoso como su adjunto. Aquí pueden ver la sentencia (http://www.tsj.gov.ve/sr/Default3.aspx?url=../decisiones/selec/mayo/19-15513-2013-aa70-e-2012-000077.html&palabras=bandera%20roja) en la que se anula el proceso electoral y se solicita restitución de las autoridades anteriores, siendo estas justamente Gabriel Puerta y Carlos Hermoso nuevamente, ya que se trataba solo de una reelección unánime. Esta sentencia aún no les permitía obtener el control del partido, pero sí les permitía ratificar en su puesto de “Presidente” del partido al señor Pedro Véliz, ya convenido con el gobierno a través de viejas relaciones con ex militantes de Bandera Roja, hoy oficialistas en altos puestos de gobierno, quienes estaban dedicados a esta labor de compra de la tarjeta del partido. Es necesario aclarar que la figura de Presidente en Bandera Roja siempre ha sido decorativa; una especie de cargo honorífico para militantes de mayor edad y antigüedad. Jamás ha tenido autoridad toda vez que la autoridad, como en casi todos los partidos del planeta tierra, recae en el secretario general y su adjunto. (Ver aquí nuestros estatutos vigentes - http://bandera-roja.blogspot.com/2012/03/estatutos-de-bandera-roja.html).

 Luego de esta sentencia, y sin haber podido obtener al partido, ni a su tarjeta, surge una nueva oportunidad en la que el TSJ procede nuevamente con un adefesio jurídico a inmiscuirse en los asuntos internos de un partido. Para las elecciones de alcaldes y gobernadores del El 16 de diciembre de 2012, y posterior a la derrota sufrida por Capriles en las elecciones presidenciales, se hacía impostergable para el gobierno fracturar lo más posible a la oposición. Bandera Roja había definido participar inconmoviblemente dentro de las filas de la MUD y no utilizar su propia tarjeta electoral. Sin embargo, el TSJ acreditó a Pedro Véliz como el “representante” electoral de Bandera Roja, quitándole la potestad a Gabriel Puerta. No fue la “militancia rebelada” como señalan estos impostores e infiltrados renganchados por el TSJ, sino que fue UNA SENTENCIA DEL PODER JUDICIAL y no otra cosa, lo que permitió que para ese proceso electoral Véliz postulara a candidatos AJENOS A LAS FORMULAS OPOSITORAS. Ello trajo como consecuencia que con ayuda de los “votos de Bandera Roja” y el MAS, ambos inscritos con planchas paralelas en varios estados, se perdieran 8 alcaldías importantes para la oposición. Así, los “voticos” de los partidos “chiquitos”, sí valieron y el gobierno había logrado una parte de su cometido. Aquí la segunda sentencia aún vigente, y que solo faculta para inscribir en aquellas elecciones. Hoy, nuestro expediente está inmovilizado y en juicio. No tiene admisibilidad de nuevos documentos y solo espera sentencia, porque lo de fondo no es la sentencia, sino quitarnos la tarjeta, a Bandera Roja y a su militancia. (http://www.tsj.gov.ve/sr/Default3.aspx?url=../decisiones/scon/agosto/1188-9813-2013-13-0732.html&palabras=bandera%20roja).

Hoy qué sucede (combinación de factores de poder)

 La gesta heroica librada por los jóvenes estudiantes y sectores descontentos entre los meses de Febrero y Julio demostró la fuerza que Bandera Roja puede desplegar junto con otros factores, distinta a la fuerza electoral. Es la fuerza de combate y lucha de calle. Esta rebelión que vivió el país -sujeta a múltiples evaluaciones sin duda, pero que no puede negar ninguna de esas evaluaciones la inmensa participación alcanzada por la sociedad, principalmente por su juventud-, dio como resultado la posibilidad de realmente salir del gobierno. En su urgencia frente a la posible caída, el gobierno optó, entre otras cosas, por negociar con TODOS los que le permitiera sostenerse. Cedió espacios importantes de poder (económicos principalmente, de negocios, que son en última instancia la expresión real del Poder en su sentido más genérico), a factores internacionales, pero también a factores internos de la oposición. Presupuestos a alcaldías y gobernaciones, contrataciones jugosas en Pdvsa, en Corpoelec y en diversos espacios “no políticos” entraron en la negociación, Y ESO LO SABEN USTEDES CONPAÑEROS PERIODISTAS. Así, se cocinó el “Diálogo”, y así, se pretendió fraguar el enfriamiento de la protesta social, hoy pendiente de su resurgimiento inevitable.

 En medio de esa negociación salvadora, obtener el nombre de Bandera Roja seguía en debate entre las facciones de gobierno. Pero obtener la tarjeta electoral de Bandera Roja para el oficialismo, sin un proceso electoral cercano, resulta en lo inmediato inútil. Mejor, tal como la realidad práctica señala y ha sucedido, colocarla como una organización “negociable” y “dócil” a los diversos acuerdos de “convivencia” que se pueden alcanzar con los nuevos socios de la oposición, hoy en la dirección de su plataforma opositora, la MUD. Así, y habiendo secuestrado circunstancialmente la tarjeta de Bandera Roja, orientaron a sus agentes infiltrados y adjudicatarios circunstanciales de nuestra tarjeta, entregarla a la MUD ya que esto resulta de mucho mayor beneficio.

 Sin embargo, el mantener secuestrada esa tarjeta permitiría, eventualmente, que pueda pasar a formar parte del oficialismo cuando sea requerido por el poder del gobierno. Eso lo saben los señorones de la MUD, y saben su potencial riesgo también, pero bajo un esquema de “gobierno concertado” o “poder negociado”, no resultaría tan perjudicial eventualmente.

No se trata de “divisiones”, sino de infiltrados

 Estos señores, orientados por el gobierno directamente, han jugado en otros escenarios buscando también fracturar a la “unidad opositora”. Junto con Pablo Medina habían recientemente impulsado un llamado BUN, señalando que con esta iniciativa no venían a “dividir sino a emplazar la búsqueda de alternativas comunes”, pero a renglón seguido señalaban que “lamentablemente en la MUD no encontramos el espacio y el intercambio fue mínimo", lo que los obligaba en aquel momento a salirse de esta instancia. Aquí la noticia (http://www.el-nacional.com/politica/Bloque-Unidad-Nacional-romper-polarizacion_0_461353914.html). Con esta iniciativa, jugando en varios escenarios, buscaban simplemente hacer lo necesario por legitimar la “propiedad” sobre nuestra tarjeta, y a su vez hacer el daño necesario a la oposición a través de salidas “terceristas”. Hoy, semanas después de haber declarado esto, aparecen como adalides de la MUD, tal como señala uno de los infiltrados en actitud reptante, al decir que “la MUD es el único organismo político plural, de la alternativa democrática, reconocido por la mayoría del pueblo venezolano”. Aquí la noticia reciente (http://www.lapatilla.com/site/2014/09/07/desmienten-salida-de-bandera-roja-de-la-mud/)

 Es así como hoy, en el momento en que Bandera Roja toma la determinación de retirarse de las filas de esa negociación de factores de poder por sostenerse, resulta de una utilidad enorme el secuestro del cual es objeto nuestra tarjeta electoral y nuestro nombre. Pero es solo nuestra tarjeta la que está secuestrada, no está secuestrada nuestra organización, salvo nuestra muy querida dirigente juvenil, Sairam Rivas, principal dirigente estudiantil y única dirigente gremial que sí está secuestrada, pero en las mazmorras del Sebin. De Resto, tengan por seguro que Bandera Roja seguirá en su línea política, inexorablemente, por la verdadera liberación del pueblo de Venezuela. La liberación de esta plaga enorme que ha caído y que hoy pareciera mostrarse, en su momento de mayor debilidad, como invencible. El pueblo venezolano es heroico, y ustedes saben, compañeros periodistas, que lo es. Y Bandera Roja estará, como ustedes también saben, EN LA PRIMERA FILA, con los mejores hombres y mujeres. Bandera Roja estará junto al pueblo, luchando sin miedo por la liberación, por ustedes, incluso por algunos de ustedes que hoy ocultan la verdad sobre nuestra situación; por sus hijos y por una humanidad más humana y más justa, que inexorablemente tiene que surgir, porque la especie humana, queridos compañeros, nunca podrá apostar por su propia iniquidad y destrucción. En sus manos está la verdad.

Suyo,

Jesús Noel Hermoso
Periodista y responsable nacional de propaganda y medios de Bandera Roja
26 años de militancia y miembro electo en el Comité Central con la más alta votación, formado en Bandera Roja desde su nacimiento, ustedes lo saben.
Contacto: 0416-6247524 / @Jesus_Hermoso