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miércoles, 28 de diciembre de 2016

A quién beneficia realmente el régimen chavista (Cifras)

Hace pocos días las redes sociales "rompieron el celofán" -como dicen en el mundo periodístico- con la noticia de una supuesta intervención de Banesco. La noticia vino aderezada de propaganda contra el Comunismo y el Socialismo que supuestamente se vive Venezuela. En realidad, la noticia era que el TSJ había decidido sobre una demanda del Municipio San Francisco del estado Zulia contra dicha entidad financiera. La decisión del “máximo tribunal” (en realidad una oficina de asuntos jurídicos del Psuv) consistía en que la entidad bancaria debe pagar una multa que para muchos era exorbitante: más de siete millones y medio de dólares. En la sentencia ni siquiera se especifica que la multa sea en dólares y no en moneda de curso legal, el bolívar, desaparecido del mercado gracias al #CorralitoChavista aplicado por Nicolás Maduro, supuestamente para “acabar con las mafias colombianas”. Quedé intrigado con la cifra de la multa, por lo cual procedí a investigar sobre las condiciones en que se encuentra ese banco, cuyo dueño dijo hace unos años, a propósito de sus grandes ganancias: "Si esto es socialismo, yo soy socialista". 

La investigación arrojó datos bien interesantes que dan cuenta de los verdaderos beneficiarios de la política económica del chavismo desde el punto de vista de clase. Contrario de lo que muchos creen, tanto opositores como oficialistas. Nos encontramos entonces con que Banesco, en el mes de junio de 2016 ocupó el primer lugar de los bancos privados con más ganancias, según la web especializada en finanzas www.bancaynegocios.com, como se desprende del siguiente cuadro que pueden ver aquí: Ranking de la banca privada en junio 2016
Comparando la banca pública con la privada, Banesco ocupó, en el mismo mes de junio de 2016, el segundo lugar de entidades financieras con más ganancias del país, como se evidencia a continuación: Banca privada versus banca pública junio 2016

En el mes de noviembre del presente año, Banesco ocupó el primer lugar del ranking bancario. Obtuvo ganancias de 8.911.793 bolívares, por encima del Banco de Venezuela, que ocupó el segundo lugar, al obtener ganancias, ese mismo mes, de 6.650.375 bolívares. Revisando con detenimiento el ranking bancario que publica la firma Aristimuño, Herrera y Asociados, y comparando las ganancias de Banesco de noviembre de 2015 con las obtenidas en noviembre de 2016, encontramos que esta entidad financiera las incrementó en 22.100.614 bolívares, al pasar de 18.935.230 en el 2015 a 41.035.844 bolívares en el año 2016. Esto es un incremento del 216,71 % en apenas un año. 

Se evidencia que Banesco sigue obteniendo un lugar privilegiado en el ranking bancario venezolano. Lo cual significa que esta entidad le ha ido muy bien durante estos años de chavismo, pues ha desplazado a entidades financieras con mucho más tiempo en el país y que en 2010 ocupó el primer lugar de bancos con más ganancias. Nos referimos al BBVA Banco Provincial (ver). Esta misma entidad financiera fue la que financió la campaña de Hugo Chávez en 1998.

Estos datos que estamos citando y que cualquier lector puede verificar en internet, nos dicen que la clase social que ha obtenido mayores beneficiarios de la política económica del chavismo es la Oligarquía Financiera, que ha incrementado sus ganancias como ningún sector social en Venezuela. Así lo afirma incluso el economista César Aristimuño: “El sector financiero es el que, por lejos, más ha crecido en Venezuela en los últimos años. En 2012, las instituciones financieras y seguros crecieron 33,5% frente a un PIB que ascendió 5,6%. En 2013, mientras el PIB se expandió apenas 1,3% el sector financiero creció 21,6%. Entre enero y septiembre del 2014, mientras el Producto Interno Bruto cayó 2,3%, el rubro “Instituciones financieras y Seguros” creció 13,2% con relación al mismo período de 2013” (ver).

¿Puede algún otro sector social presentar estas mismas cifras? Pues no. Mientras que la oligarquía financiera obtiene las ganancias como las referidas y tiene un crecimiento como el citado, los trabajadores de la administración pública aún siguen exigiendo el pago por concepto de aumento de salario mínimo decretado unilateralmente por la dictadura haces unos meses; las universidades siguen exigiendo, como lo ha hecho desde 1958, presupuesto justo; los obreros de Sidor permanentemente deben movilizarse por sus reivindicaciones laborales y por la firma de contratos colectivos; a los docentes del Ministerio de Educación le quitan reivindicaciones establecidas en la contratación colectiva, vendida por el Gobierno dictatorial de Maduro con bombos y platillos.

Mientras los trabajadores, quienes crean la riqueza nacional con el sudor de su frente, deben hacer largas colas para ver si pueden adquirir algo de comida con un salario que se lo traga el constante incremento de precios, deben comprar inyectadoras (que no se encuentran y si se encuentran salen muy caras) para que le pongan una medicina en un hospital público, mientras nuestros niños y jóvenes en los barrios desertan del sistema educativo para incorporarse al “bachaquerismo” y así poder contribuir al mantenimiento de sus familias, mientras Venezuela toda se empobrece, el sector bancario obtuvo en el último año ganancias de 96.775.731, es decir, un incremento de 178,74%. (ver cuadro anterior).

Desde 1998 hemos venido diciendo que este régimen es una estafa, que no es socialista, ni revolucionario y mucho menos comunista. Que asistimos a una burda manipulación, una operación política orquestada para engañar a un pueblo que anhela un cambio real y profundo y no un “quítate tú pa´ ponerme yo”, como lo hemos estado viendo en los últimos meses en Venezuela. Hay que ver los hechos y las cifras reales, no el discurso ni la “fraseología” engañosa de las mafias que gobiernan.

Recuerdo a un embajador estadounidense destacado en Venezuela por el entonces presidente Bill Clinton, quien decía, palabras más, palabras menos, lo siguiente: “no vean lo que dice el Gobierno de Venezuela. Vean lo que hace”. Lo decía en un contexto en el que las empresas petroleras gringas obtenían grandes y jugosas ganancias producto de las “empresas mixtas” en el área petrolera, un eufemismo para entregar nuestra industria petrolera a intereses extranjeros. Pues bien, los invito a analizar concienzudamente las acciones de la dictadura de Maduro, no lo discursos, porque “lo esencial es invisible a los ojos” y este régimen es, esencialmente hablando, un régimen “socialista de palabra, pero capitalista en los hechos", como diría Lenin.

René Cedillo Rojas
@ReneCedilloR

lunes, 18 de mayo de 2015

Esta es la realidad del salario de los docentes en Venezuela. 20 de mayo: Jornada nacional de protesta por aumento salarial


Así destruye la dictadura la carrera docente en Venezuela, homologando a UN salario mínimo todas las categorías académicas. Basta de de atropellos y discriminación. Llamamos al magisterio a seguir luchando por un sueldo decente, respeto y defensa de la Profesión Docente.


JORNADA NACIONAL DE PROTESTA 
20 DE MAYO, FRENTE AL MPPE



MAGISTERIO ALERTA: SEGUIMOS LA PROTESTA. COMUNICADO DEL @MESR2014



MAGISTERIO ALERTA: SEGUIMOS LA PROTESTA 


En principio, el Movimiento de Educadores "Simón Rodríguez" felicita a todos los educadores activos, jubilados, pensionados, nacionales, estadales y municipales que participaron valiente y decididamente en el Paro Nacional de 24 horas convocado por la coalición sindical de las 8 federaciones del magisterio (excepto el sindicato esquirol y patronal) el pasado jueves 14 de mayo por un URGENTE y decente Ajuste de Sueldos, previo a cualquier negociación contractual que compense la gravísima pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y de los docentes en particular, ante la escalada del alto costo de la vida, producto de las medidas económicas anticrisis del gobierno nacional que afectan fundamentalmente a la clase obrera, asalariados y pueblo en general. 

Tiene un gran significado esta acción de Paro, por el hecho de ser la primera gran jornada de protesta unitaria y de fuerza realizada por el magisterio nacional en estos últimos 16 años y por haberse rebelado este glorioso magisterio contra la política de chantaje y psicoterror impulsada por el patrono con el fin de amedrentarlo y someterlo a sus políticas hambreadoras y de control social. 

Si a este exitoso Paro Nacional le sumamos las restantes actividades y movilizaciones realizadas anteriormente en muchas entidades con el empuje de los docentes y dirigentes de base, nos encontramos frente a un despertar esperanzador y alentador que nos recuerda las grandes luchas históricas por sus reivindicaciones realizadas por este magisterio que no estaba dormido y que sorprende al Ministro y su gobierno al punto de lanzar éste, una jugada política en conjunto con su sindicato patronal que intenta "resolver" por la vía rápida un conflicto que apenas comienza y con tendencia a profundizarse. 

En efecto, a las ya acostumbradas descalificaciones agresivas, irresponsables y reaccionarias de la patronal al intentar negar no sólo el éxito, cosa que obviamente no pretendemos que admita, sino incluso negar el que se halla llevado a cabo el paro mismo y muestra la catadura antidemocrática y caradurismo de un funcionario, que en nada contribuye al clima de diálogo que debe prevalecer entre las partes sindical y patronal en un Estado Democrático cualquiera, para resolver los conflictos que se presenten. 

¿Cuál es la jugada del Patrono-Estado y su servil sindicato. 

Buscan dividir al magisterio y sus organizaciones sindicales cuando arbitraria, unilateral y autoritariamente, el patrono pretende imponer su criterio de adelantar las discusiones de un contrato colectivo aún no vencido (el vigente se vence el 18-10-2015) el cual es totalmente desconocido por los trabajadores de la docencia y avalado por el sindicato ilegítimo y patronal que ya todos conocemos, cuyo objetivo es negar la propuesta del magisterio venezolano. 

Trata el patrono con esta maniobra, imponer cualquier e insignificante ajuste de sueldo en el marco de unas discusiones contractuales adelantadas y que no tienen fecha de culminación, porque como debe saber el trabajador, una convención colectiva se rige por unos procedimientos establecidos en la Ley Orgánica del Trabajo que pueden llevarse meses para su aprobación definitiva por lo que el patrono estaría comprando tiempo para acercarnos al mes de julio, mes de inicio de vacaciones escolares y por tanto diluir y acabar con la creciente protesta y organización de los educadores desde las bases y una nueva forma de reencontrarse en sus luchas reivindicativas. 

El Ajuste de Sueldos Ya, previo al contrato, es punto de honor de esta lucha del glorioso magisterio venezolano. 

El magisterio tiene, y la coalición sindical debe mantener, su propia y ya definida estrategia de solicitud de UN AJUSTE DE SUELDOS INMEDIATO previa a cualquier discusión contractual equivalente a 5 salarios mínimos como el sueldo base de un Docente 1 base 36 horas. La misma está sustentada en la drástica y grave caída de nuestro poder adquisitivo, en la discriminación salarial del que somos objeto con respecto al resto de los empleados y obreros de la administración pública, quienes con el último ajuste decretado, tienen sueldos y salarios muy por encima de los docentes venezolanos, como queda evidenciado en la nueva escala salarial de empleados y obreros de la administración pública publicada en la Gaceta Oficial N° 40.660 que circuló este viernes 15. 

Esta propuesta, debe ir acompañada del desenmascaramiento del Ministro de Educación y sus dirigentes y federación oficialista quienes manipuladoramente repiten que ya el magisterio recibió un incremento general en sus sueldos del 20% con ocasión del decreto de ajuste del salario mínimo, cuestión que es falsa de toda falsedad, por tanto y en cuanto lo que hizo el MPPE fue acabar con las diferencias porcentuales en las distintas categorías docentes existentes, por ende con la antigüedad y meritocracia, ya que los docentes base 36 horas categorías 1 al 4 fueron homologados con el mismo sueldo(en este caso al mínimo de 6.746,97), cuyo incremento fue en orden ascendente de 8,95%, 13,23% y 17,91% respectivamente y solamente el docente I recibió el 20%. Solo los docentes V y VI están por encima del SM y no recibieron incremento.

Los docentes 33,33 horas fueron igualmente homologados desde la categoría 1 al 5 con el salario mínimo de 6.746,97, cuyos incrementos fueron en orden ascendente de 2,16%, 17,67% y 20% las tres primeras categorías. La única categoría que está por encima del SM es el de docente 6 en unos 878 Bs.

Se destruyó arbitraria, irresponsable y autoritariamente, de una quincena para otra la carrera docente y el tabulador de sueldos establecido en las convenciones colectivas que como tal es un derecho adquirido y forma parte del patrimonio económico, social y académico del magisterio venezolano. Eliminar las diferencias de sueldos contenidas en las diferentes categorías docentes, (a pesar de que eran mínimos) es una flagrante violación a la legalidad que rigen las relaciones obrero-patronales de acuerdo al principio laboral establecido en la Ley Orgánica del Trabajo y la convención colectiva vigente.

Y como para profundizar más aún la brecha entre los sueldos de los docentes y los obreros, bachilleres, TSU y otros profesionales universitarios, tenemos que de acuerdo al nuevo tabulador antes mencionado, el sueldo máximo de un Obrero No Calificado es superior en 36,27% al de los Profesionales de la Docencia categorías del 1 al 4 y el de un Obrero Supervisor está 28,48% por encima de un Profesional Docente categoría 6. 

Las diferencias se profundizan en el sueldo máximo de un Bachiller, al ser superior en un 53,20% al de los Profesionales de la docencia de las categorías 1 al 4; el de un TSU es superior en 53,67% al de un Profesional Docente 5 y el de un Profesional Universitario con una diferencia por encima al de su par Docente 6 en un 50,39%. 

Con esta realidad salarial y argumentos irrebatibles, que contrastan con el discurso oficialista, tenemos las razones suficientes para mantener la protesta en la calle, diversificando la misma con las asambleas por centros de trabajo y generales, tomas propagandísticas, visita a los medios de comunicación, elaboración de comunicados para los padres y representantes, clases magistrales, pupitrazos, etc., todas ellas enmarcadas dentro de la Constitución y las leyes para que el patrono entienda la urgente necesidad de ajustarnos el sueldo antes de iniciar cualquier discusión contractual, pues a todos los sectores laborales del país, incluyendo a los militares se les incrementaron los sueldos y salarios por vía ejecutiva y sin necesidad de adelantar negociaciones contractuales, en el entendido que éstas deben contener el resto de los beneficios sociales, económicos, sindicales y académicos los cuales llevan un tiempo para ser acordados. 

Además sorprende el subrepticio interés del patrono en plantear un adelanto de discusiones sobre un contrato colectivo vigente violado en más del 75% su contenido, por lo que debería más bien es cumplir con las cláusulas violadas a lo largo de estos dos años, como por ejemplo el ajuste de la póliza del seguro de HCM a la realidad de los costos de la salud en Venezuela, la cancelación completa y oportuna de las prestaciones sociales, fideicomiso e intereses de mora a los educadores jubilados, el suministro de las medicina, prótesis, lentes etc. a los mismos, la realización de los concursos de ingreso y ascenso que ya tienen 15 años eliminados, entre otras, y que han sido letra muerta al no dársele cumplimiento. Es clara pues la evidente maniobra distraccionista que busca frenar la protesta docente y retardar el ajuste de un sueldo decente para el magisterio nacional. El mismo debe beneficiar por igual a los nacionales, estadales y municipales, extensivo en las mismas proporciones a los Pensionados y Jubilados.

La Unidad es garantía del triunfo en esta justa lucha.

La base magisterial está moralizada con las últimas acciones, las grandes demostraciones de calle en Barinas, Táchira, Lara, Cojedes, Portuguesa, Aragua, Caracas, Sucre, entre otros estados, demuestran que la justeza de la actual demanda salarial, que el conflicto está planteado y se hace más fuerte. Pero para garantizar un desenlace favorable es requisito INDISPENSABLE mantener la unidad de propósitos, de objetivos y de acción desde la coalición sindical hasta la base de los docentes, activos y jubilados. Inclusive debemos procurar unir las luchas de los educadores estadales y municipales porque al final es la misma lucha y es el Estado quien debe otorgar los recursos para cualquier incremento de sueldos, esta unidad de todo el espectro magisterial sería definitiva para juntar una gran y descomunal fuerza para alcanzar el triunfo en esta lucha por la reivindicación social de nuestra profesión. Es necesario uniformar la propuesta salarial ante el patrono y en ese sentido debe mantenerse la solicitud del ajuste inicialmente planteado por la Coalición Sindical Nacional en el orden de los 5 salarios mínimos como base para el docente 1, base 36 h. De la misma manera, mantener la acción de calle y las movilizaciones ya anunciadas independientemente de que el patrono y las Federaciones se reúnan para discutir nuestra exigencia, en esto no debe haber confusión ni contradicción alguna. Se puede mantener la acción sindical y la protesta al mismo tiempo que se conversa, no se puede caer en la trampa patronal y su sindicato esquirol de desmontar la protesta sin antes haber recibido una respuesta satisfactoria y que nos lleve con una base mínima a discutir, en su momento, la nueva convención colectiva, cuyo contenido sea producto de una amplia y democrática participación, discusión y aprobación de sus beneficiarios: Los educadores. No se puede aceptar un proyecto de la VIII Convención Colectiva clandestina, el cual no conocemos. 

Vamos magisterio valiente y victorioso a la conquista de este ajuste de sueldos decente. Vamos a combinar la clase en el aula con la clase en la calle, porque el maestro en la calle también está educando. Somos trabajadores y merecemos igualmente los beneficios de acuerdo a nuestra elevada misión. Vamos a dar una lección de dignidad y a ejercer el sagrado derecho a vivir con dignidad. Vamos al encuentro de los que aún no luchan pero que están descontentos, convirtámonos cada uno de los docentes en esa vanguardia urgente y necesaria; vamos dirigentes sindicales y magisterio unido hasta el final en esta heroica lucha por la reivindicaciones y el rescate de la más hermosa de todas las profesiones: La docencia. 





¡POR UN AJUSTE DE SUELDO DECENTE NO MENOR A 5 SALARIOS MINIMOS YA!

¡POR EL RESCATE Y LA DEFENSA DE LA PROFESION DOCENTE!

¡POR LA TRANSFORMACION DE NUESTRAS ORGANIZACIONES SINDICALES!

¡INCORPORATE A LA JORNADA DE PROTESTA NACIONAL ESTE MIERCOLES 20 FRENTE AL MPPE!

¡SOLO LA LUCHA DA LO QUE EL PATRONO NOS NIEGA! 


Movimiento de Educadores Simón Rodríguez 



Mayo, 2015



E-mail: movimientoesm@gmail.com

Twitter: @MESR2014

Blogs: http://moveducsimonrodriguez.blogspot.com/
  

Exclusivo: Carta de Docentes entregada al Ministro de Educación en protesta del 12 de mayo por aumento de salarios




Caracas, 12 de mayo de 2015

Ciudadano:
Abogado Héctor Rodríguez
Ministro del Poder Popular para la Educación
Su despacho.-


            Nosotros, educadores venezolanos activos, pensionados y jubilados nos dirigimos por ante su competente autoridad como máximo representante del Estado para la educación de nuestro país, en función de expresarle nuestra preocupación por el grave deterioro de nuestras condiciones de vida, como consecuencia del alto costo de la vida, la inflación, la devaluación de nuestro signo monetario, sumado a una desmesurada especulación que como trabajadores asalariados e hijos del pueblo somos quienes más sufrimos las peores consecuencias de esta situación económica que derrumban los ingresos personales y familiares, pues vuelven sal y agua los insuficientes sueldos y salarios devengados.
Carta recibida en el MPPE en protesta
el 12 de mayo 2015
            Los maestros venezolanos históricamente nunca hemos estado bien remunerados. De esto tenemos plena conciencia. El Estado y la sociedad parecieran no asignarle el justo valor a la primera de todas las profesiones como lo es la docencia, pese a ser el maestro quien forma la conciencia nacional del país al enseñarle a nuestros niños y jóvenes el sentido de pertenencia a una patria, a unos símbolos,  a una historia común y colectiva. Es tan noble y entregado el maestro a la causa social de la educación, que no repara en invertir parte de su menguado sueldo en recursos y materiales requeridos por sus alumnos. Esta realidad no la pregona el maestro, asume su trabajo casi como un apostolado y para paliar su precaria situación económica se endeuda,  vende en su tiempo libre cualquier mercadería y en general busca alternativas para completar el sustento familiar.
            El maestro, con el sueldo que actualmente devenga, no tiene ninguna posibilidad de adquirir una vivienda digna, pues los créditos del Ipasme son simbólicos y no son alternativa frente a la realidad del mercado de la vivienda. Pero tampoco tiene posibilidad de comprar un vehículo para movilizarse a su centro de trabajo. No puede cubrir alguna operación de emergencia o programada, pues los costos de salud en Venezuela son inalcanzables y el seguro de HCM de 50.000 Bs no cubre casi ninguna eventualidad médica y la mayoría de las veces las clínicas no lo atienden porque alegan falta de pago de parte del MPPE.  El docente debe apelar a la solidaridad familiar y de amistades para poder enfrentar cualquier emergencia de salud importante. Esto es una realidad innegable.
            A pesar que nuestra Constitución Bolivariana establece en sus artículos 91 y 104, que como trabajadores tenemos derecho a percibir un suficiente salario, sueldo o asignación de acuerdo a la elevada misión de nuestra profesión que nos permita vivir con dignidad, la realidad es que lo percibido no nos alcanza ni siquiera para cubrir el costo de la Canasta Básica. Tenemos los sueldos más bajos de la administración pública. Los tabuladores y tablas que regularmente son actualizados, dan cuenta de una realidad incomprensible. Los obreros no calificados, calificados, los bachilleres, técnicos superiores y profesionales universitarios, todos sin excepción devengan sueldos y salarios superiores a los docentes venezolanos.  ¿Qué justicia social se puede invocar cuando un maestro es discriminado salarialmente de esta manera? No se puede alegar que nos regimos por una ley especial y por una convención colectiva para justificar esta evidente y contradictoria discriminación, que además está prohibida por la misma Constitución Nacional.
            ¿Cómo valoramos al maestro si el Estado y la sociedad no le reconocen un justo sueldo para que viva dignamente? Un salario mínimo para remunerar a una mayoría de educadores venezolanos no es justicia social. No puede un maestro vivir con decoro con menos de 30 dólares mensuales en una economía donde casi todos los precios están calculados en dólares pero que debemos comprarlos a bolívares devaluados. Es esta la realidad que vivimos  Sr. Ministro y expresarla es un deber nuestro para que Ud. analice debidamente estas notas y actué en consecuencia a favor de los maestros venezolanos y se haga justicia social. No es Ud. El responsable de la situación que acá describimos, pero tiene Ud. en sus manos la posibilidad de ayudar a cambiar en parte esta realidad.
Parte de las firmas de los docentes que participaron
en la protesta del 12 de mayo 2015
y suscribieron la carta al Ministro de Educación
            Nosotros le solicitamos responsablemente, en atención a lo expuesto, sus buenos oficios para que gestione urgentemente un Aumento General Decente y Digno de Sueldos para el Magisterio Venezolano para poder paliar o enfrentar el alto costo de la vida que nos afecta gravemente. Solicitamos igualmente sean canceladas la totalidad de las Prestaciones Sociales calculadas correctamente de acuerdo al principio de Retroactividad y por el último salario. Sean reconsiderados y canceladas las diferencias de las prestaciones canceladas incompletas a miles de docentes venezolanos el pasado mes de diciembre 2014, igualmente la cancelación de los intereses de mora y fideicomiso aún adeudados a todos los docentes jubilados.
            Por la urgencia del caso, una vez aumentado el sueldo de todos los educadores venezolanos, es menester adelantar las negociaciones de la Convención Colectiva para sincerar el Seguro de HCM a la realidad de los costos de salud actuales y el resto de las cláusulas sociales, económicas y el tabulador salarial.

            Atentamente,
Educadores venezolanos activos y jubilados presentes en la actividad realizada el día de hoy 12 de mayo de 2015 frente a la sede de su despacho





miércoles, 10 de diciembre de 2014

De la catástrofe a la prosperidad, propuesta de los trabajadores venezolanos


De la catástrofe hacia la prosperidad
Frente a la crisis, los trabajadores proponemos
una revolución industrial por el trabajo productivo

La Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), alarmada por la difícil circunstancia que vive nuestro país, se dirige a los trabajadores venezolanos, a sus organizaciones sindicales y gremiales, a los ciudadanos y sus diversas organizaciones sociales, a las universidades y las academias, a los demócratas y patriotas sin discriminación del bando político que apoyen, a las organizaciones partidistas de distinta índole, para presentarles nuestra visión de la actual situación y hacer una propuesta programática y de lucha que sometemos a la consideración de los venezolanos amantes de la democracia y la libertad.
Con este aporte deseamos contribuir con el debate que se libra en todos los rincones de Venezuela por hallar una salida constitucional, pacífica y democrática a la crisis actual.

INTRODUCCIÓN
Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica: continuar por el camino del desastre o cambiar las cosas en beneficio del país y de los trabajadores. Los cambios en el rumbo económico y social introducidos en las últimas décadas —y arreciados en los últimos 15 años— nos han conducido al deterioro creciente de las condiciones de vida y de trabajo, y han destruido buena parte de las capacidades productivas propias, convirtiendo a nuestro país en un importador neto de la gran mayoría de bienes de consumo para suplir las necesidades de nuestra población y de medios de producción que requerimos para la menguada industria nativa.
Nuestra economía vive la más profunda y generalizada crisis de los últimos cien años. Pese a que en la última década el Fisco ha contado con extraordinarios ingresos por los altos precios del petróleo y exacciones tributarias, tanto la producción industrial y manufacturera como la producción agrícola han caído abruptamente. En este largo período, en vez de sustituir el producto importado, la producción nacional feneció ante la enorme cantidad y diversidad de importaciones.
Venezuela parece marchar inexorablemente hacia una gran catástrofe. La caída en el precio del crudo anuncia un derrumbe de los ingresos nacionales. El precio del barril de nuestro petróleo se acerca a 60 dólares, lo que hará que el presupuesto para 2015 ni por asomo sea equilibrado, siendo el déficit para 2014 superior a 20% del producto interno bruto —esto es, alrededor de 40 mil millones de dólares, toda vez que el PIB nominal ronda los 400 mil millones de dólares—, y para 2015 se calcula que será aún superior a este porcentaje y monto. La inflación cerrará este año en más de 70%, colocándose por encima de 100% la de muchos productos de primera necesidad —como legumbres y hortalizas, papa, cebolla, zanahoria, tomate, entre otros—. En el próximo ejercicio fiscal el impacto inflacionario superará con creces 100%. La inflación viene convirtiendo el salario de los trabajadores en polvo, lo que impide cubrir los gastos más elementales de la familia, sobre todo de alimentación. Si sumamos esta tendencia alcista a la caída del producto interno —que puede promediar 5% para 2015—, vemos cómo se afianza una economía donde se une la inflación con la recesión, esto es, una economía que padece de estanflación. Con todo y los ajustes salariales del gobierno, aumentos del salario mínimo mediante, la caída del salario real de los trabajadores es superior a 40% en 2014, tomando en cuenta que buena parte del ingreso es destinado al consumo de alimentos y bebidas.
El déficit fiscal —lo que es lo mismo, el desequilibrio entre los ingresos y los gastos del sector público— en 2015 estará muy por encima del mostrado este año y en medio de una recesión, esto es, una caída del PIB por la política económica del Ejecutivo. Ello llevará indefectiblemente al gobierno a emitir papel moneda sin respaldo, de donde provendrá el mayor aumento de la inflación. Esta circunstancia —al ser atendida con políticas como las que se desprenden de las leyes aprobadas vía habilitante— conducirá a mayor inflación, a una profundización de la recesión y al aumento del desempleo. No menciona el gobierno medida alguna que permita salir del drama en que nos han metido por una política económica de destrucción de la producción nacional. Apenas hace anuncios que terminan siendo falsa propaganda a su favor, cuando en realidad se pinta un cuadro que resume una calamidad para las familias de los trabajadores. Y para colmo ofrece a inversionistas extranjeros verdaderas maquilas —llamadas Zonas Económicas Especiales—, territorios sin ley del trabajo, sin sindicatos, sin impuestos, sin controles cambiarios y sin restricciones ambientalistas.
Por su parte, las reservas internacionales reciben el impacto de la caída del precio del crudo, que se suma a la baja del precio del oro. Respecto a lo primero, la caída del precio del petróleo va a significar que no tendremos la misma cantidad de dólares para seguir importando el volumen de bienes que satisfacen buena parte de la demanda de los venezolanos, cubierta de esa manera mientras se afianzaba la destrucción del aparato productivo. Por su parte, la caída del precio del oro conduce a una merma de las reservas internacionales. En los últimos tres años se observa un derrumbe en la cotización de este rubro de más de 30%. Por lo que la parte en oro de nuestras reservas —calculada hoy en 70% del total— se ha visto disminuida, lo que se traduce en un debilitamiento del bolívar frente a las divisas y pérdida de capacidad de pago del producto importado, mientras aumentan las tasas de interés de lo que debe la República. Las reservas han permanecido por debajo de 20 mil millones de dólares, menos de las existentes hace 10 años.
A su vez, la deuda pública consolidada se ubica muy por encima de 50% del PIB, de acuerdo con distintas entidades nacionales e internacionales. Por ello, para 2015 se compromete alrededor de 30% del presupuesto de gastos para el pago del servicio de la deuda. Dada la política económica y social del gobierno, es de esperarse una disminución sustancial del presupuesto en educación y salud. En el caso del sector salud, la reducción se eleva a 46%, según el exministro de Sanidad J.F. Oletta. Las universidades solo recibieron cerca de 33% del presupuesto exigido por las autoridades rectorales para garantizar su normal funcionamiento. Los más de dos millones de funcionarios públicos ven con desesperación cómo los exiguos logros del contrato-marco no significarán ningún beneficio real para afrontar las dificultades que se avizoran para 2015.
Podemos concluir que los trabajadores y los sectores populares viviremos una gran penuria de no disponernos a asumir otro derrotero, si no se lucha por un cambio de fondo en el rumbo económico y político. En ello la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) comprometerá sus mejores esfuerzos.

LA TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA
El rentismo ha hecho posible el financiamiento de un sistema económico ineficiente e incapaz de suministrar beneficios a los ciudadanos. Al realizarse mediante una política económica erosiva del aparato productivo, era lógico que nos condujera al desastre anunciado. Esta es una política agotada. Hay que cambiarla de raíz ya que se requiere de una transformación productiva si queremos tomar otro rumbo y superar esta crisis.
La búsqueda de crecimiento económico sostenible se basa en la diversificación de la producción y en un cambio en la concentración de la producción y del empleo. Lograr esa transformación requiere de mejoras en la producción y en la productividad laboral.
Una mayor diversificación es deseable porque hace que la economía crezca más rápido y nos enrumbe hacia la independencia y el desarrollo. De hecho, las ganancias en la producción y en la productividad refuerzan el proceso de diversificación, generándose un círculo virtuoso entre esos factores.
Los países que dependen de recursos naturales muestran usualmente una alta concentración en pocas áreas de la economía, lo cual afecta las posibilidades de crecimiento económico sostenible y los potenciales avances en producción y productividad. La monoproducción —condenados por el respeto a una división internacional del trabajo— es el resultado perverso de esta orientación.

EL AMBIENTE ECONÓMICO DE VENEZUELA
La economía de nuestro país ha perdido fortaleza de manera progresiva y últimamente de forma abrupta. Este hecho ha sido ocasionado por la instrumentación de una estrategia que no ha priorizado la inversión sino un creciente consumo público y privado para garantizar la realización del producto importado.
La renta petrolera ha hecho posible el financiamiento de una combinación expansiva de política fiscal y monetaria que ha estimulado la demanda ante una capacidad limitada de la oferta interna para reaccionar debido a diversas restricciones institucionales. La inflación se ha acelerado y las importaciones crecieron significativamente para satisfacer la demanda interna. Los problemas de abastecimiento ya toman ribetes muy dramáticos pues tocan elementos esenciales para la alimentación y la salud de la población.
La demanda de bienes y servicios está siendo empujada por un gasto fiscal creciente del Gobierno central y especialmente de Pdvsa. Por su parte, la oferta de bienes y servicios está afectada por una política cambiaria restringida que impide el financiamiento de las importaciones de insumos indispensables para la producción local. Al mismo tiempo la oferta está siendo condicionada por la política de controles de precios y los inconvenientes en el suministro de servicios públicos, especialmente electricidad y gas.
Estos cambios estructurales están constriñendo las posibilidades de generación de crecimiento económico y causando una importante destrucción de empleos productivos, llevando a la sociedad a una profunda pérdida de bienestar, aumentando el caos y la carestía en bienes esenciales para la vida cotidiana. Entretanto, contribuimos a la ampliación del mercado de países de alto desarrollo, principalmente Estados Unidos y China.

EL FUTURO
Venezuela requiere un cambio fundamental en su rumbo económico, en el papel de la política económica, en la relación del sector público con el sector privado, en la participación del sector privado y en el papel que deben jugar los trabajadores y sus organizaciones. Requiere, a su vez, de un cambio radical de la relación con el sector externo, del papel del país en la división internacional del trabajo.
La visión económica de Venezuela debe estar orientada esencialmente a la mejoría en el bienestar de la sociedad. La instrumentación de la política económica debe ser el mecanismo para alcanzar el deseado bienestar social, lo cual requiere la liberación de las fuerzas productivas. En esa búsqueda se hace impostergable la necesidad de un nuevo contrato social incluyente y estructurado que haga viable la convivencia entre el sector público con el sector privado.
Los trabajadores, en este contexto, tenemos una especial relevancia en la construcción de consensos con sentido de inclusión social para garantizar el éxito de la visión económica en el largo y mediano plazo. El crecimiento y desarrollo económico de Venezuela requiere de un proceso de reformas estructurales que garanticen la estabilidad económica.
La sostenibilidad del crecimiento económico y del bienestar de la sociedad depende de la inversión y el trabajo como factores esenciales de la producción. La inversión está determinada por la dinámica de la formación de capital fijo y el papel del trabajo que le corresponde al grupo económicamente activo de la población. En esta circunstancia, el crecimiento económico con baja inflación implica directamente mejoría en el bienestar social. A su vez, el crecimiento, el desarrollo y la diversificación garantizan el equilibrio fiscal y por ende el combate a la inflación mediante el incremento de la recaudación vía impuesto sobre la renta y no de la presión tributaria.
De manera que el bienestar de la sociedad depende, en forma determinante, de la mejoría en la producción y en la productividad, sean provenientes de la tecnología incorporada en el capital físico como en el capital humano logrado a través de la educación.
En este ambiente, los beneficios alcanzados mediante negociaciones salariales pueden representar mejorías en bienestar para los trabajadores si ocurren en el marco de una elevada producción y una creciente productividad. En el caso contrario, las negociaciones puramente salariales llevarán únicamente beneficios efímeros a los trabajadores y, consecuentemente, efectos transitorios y muchas veces ilusorios sobre su bienestar.
De esta forma, las políticas laborales deben basarse en programas nacionales de mejoramiento continuo de las capacidades productivas. Ello implica que el nuevo consenso social requiere de forma explícita que las reivindicaciones al trabajo se encuentren directamente vinculadas a la dinámica de la elevación de nuestra producción nacional.


UN PROGRAMA PARA LA RECONSTRUCCIÓN
Los trabajadores levantamos una alternativa que garantiza la superación del actual estado de cosas, que apunta hacia la PROSPERIDAD. Antes que nada, se requiere una amplia y sólida UNIDAD NACIONAL para reconstruir el país sobre la base del desarrollo nacional. Unidad que se construye resumiendo los intereses de los distintos sectores que desean el rescate del país, el desarrollo y el bienestar. Una garantía de que al conquistar el desarrollo y la independencia practicamos una verdadera democracia sustentada en la más amplia participación ciudadana y en el respeto a las libertades democráticas.
1.  El primer y principal objetivo es impulsar el desarrollo nacional sobre la base de una REVOLUCIÓN INDUSTRIAL que enrumbe el país hacia la producción de lo que necesita su gente. Contamos con riquezas que bien pueden garantizar la base de esta meta. Además de petróleo, bauxita y otros minerales, como coltan y vanadio, contamos con recursos agrarios e hídricos que sirven en conjunto para sustentar el desarrollo acelerado de la economía nacional.
2.  El petróleo debe convertirse en PALANCA PARA EL DESARROLLO. La renta debe ser aprovechada en función de la inversión productiva, el desarrollo nacional y, por ende, debe apuntar hacia la creación de puestos de trabajo de calidad, de trabajo decente. La industria petrolera debe dar un vuelco. El aumento de la producción del crudo debe ir acompañado de la diversificación de la industria petrolera.
3.  Una meta fundamental para lograr los objetivos anteriores es alcanzar la SOBERANÍA AGROALIMENTARIA. Parte de la inversión productiva debe ser destinada al agro, aprovechando las posibilidades que brinda la riqueza de nuestros suelos con las bondades de nuestro clima que garantizan un auge inusitado de la producción agrícola y pecuaria. Inversión, asistencia técnica y mercado seguro son la base para alcanzar esta meta.
4.  La demanda de la población venezolana debe ser satisfecha con la producción nacional, asequible y de calidad. El MERCADO NACIONAL debe ser para la PRODUCCIÓN NACIONAL principalmente. La industrialización del país y la soberanía agroalimentaria conducen a un mayor bienestar. Su base está en el empleo productivo. En consecuencia un salario decente que garantice más bienestar sirve para un sólido mercado para la producción nacional.
5.  La EDUCACIÓN es elemento importante en la transformación productiva. Ello hace posible la incorporación de la tecnología en los procesos productivos y, al mismo tiempo, crea las condiciones necesarias para la innovación. La política educativa debe estar orientada al mejoramiento de la educación formal y al apoyo a la educación técnica.
6.  Una NUEVA DEMOCRACIA basada en la participación ciudadana en la toma de decisiones. Además, el rescate de principios y valores de la democracia, como la alternabilidad y la división de poderes, junto al respeto e impulso de las más amplias libertades democráticas, garantizan la construcción de una nueva manera de gobernar y de nuevas relaciones entre el gobierno y la ciudadanía y sus organizaciones autónomas.
7.  Una NUEVA ÉTICA CIUDADANA cristalizada principalmente en la función pública y la actuación política basada en el interés del país, los trabajadores y el ciudadano, por encima de cualquier interés particular. Esta nueva ética se convierte en una palanca de la participación en la reconstrucción del país productivo que las grandes mayorías reclaman.

NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA
La realización de esta propuesta supone la puesta en práctica de una nueva política económica que propicie en primer lugar la inversión productiva por encima de cualquier otra demanda. “Sembrar el petróleo”, consigna nacional que tiene más de 80 años, traduce esta orientación. A su vez para que haya inversión productiva, debe rescatarse el principio de que la banca supone la intermediación del ahorro social hacia la inversión. Para ello la ganancia del sistema bancario debe realizarse en el crédito barato.
Garantizada la inversión, debe impulsarse una nueva política fiscal que se asiente principalmente en el impuesto a la ganancia y no en el tributo. El desarrollo y el crecimiento económico garantizan alta capacidad recaudadora a partir de la creación de riqueza transformadora. Al reducir el tributo, a su vez estamos propiciando la demanda ciudadana del producto nacional.
La estabilidad de los precios con base en esta orientación estará garantizada, ya que el equilibrio fiscal afincado en la recaudación de impuestos a un creciente sector productivo conduce a que la masa monetaria esté en correspondencia con la riqueza a ser transada. Inflación cero será la meta a alcanzar.
La política social de nuevo tipo debe acompañar estas orientaciones fundamentales para la realización del programa que presentamos los trabajadores al país. Una política social que garantice mejores condiciones de vida y de trabajo para la gente. Que se exprese en una política educativa al servicio del desarrollo: una educación de calidad que cree una fuerza de trabajo suficientemente calificada y capaz de asumir los retos del desarrollo, de un desarrollo diversificado que demanda importantes avances científicos y tecnológicos.
La salud ciudadana debe estar en correspondencia con las metas del desarrollo. Podemos alcanzar una mayor calidad de vida cuando la soberanía agroalimentaria, la calidad de los productos y su precio estén en correspondencia con la capacidad de demanda de los trabajadores y la ciudadanía. Podemos plantearnos como perspectiva una política de salud preventiva sin descuidar la atención de endemias y epidemias contingentes, dadas las nuevas condiciones de vida de los venezolanos.
Las demandas ciudadanas de vivienda y ambiente podrán ser satisfechas en virtud de que el incremento en la recaudación permitirá un ahorro social que debe ser dirigido a la construcción del hábitat de calidad. La política social y la participación de los venezolanos en su realización serán fuerza para el desarrollo nacional diversificado y fuente de estímulo al trabajo productivo y el desarrollo.

UNA PLATAFORMA UNITARIA
Los trabajadores venezolanos estamos impelidos a levantarnos contra la política destructiva implantada en los últimos años. Una PLATAFORMA DE LUCHAS que unifique a todos los trabajadores venezolanos debe ser preámbulo de los objetivos programáticos antes indicados. La consigna principal que debe guiarnos es QUE LA CRISIS NO LA PAGUE EL PUEBLO TRABAJADOR.
Nuestros innumerables esfuerzos para que el Ejecutivo Nacional respete la autonomía y la libertad sindical y abra verdaderos espacios para el encuentro, para el diálogo y para el consenso en torno a los principales determinantes del trabajo como hecho social, han devenido en infructuosa búsqueda, pues nos hemos topado con la intransigencia, arbitrariedad, sectarismo y prepotencia de gobernantes que levantan el populismo como discurso para ocultar su visión militarista y corporativista en las relaciones con las organizaciones sociales autónomas, y en particular con las organizaciones sindicales que tienen su compromiso fundamental con sus agremiados, con la defensa de la democracia y con los principios universales de defensa de los derechos laborales en tanto derechos humanos que son. Desde ese discurso populista han edificado un régimen de arbitrariedades que son ocultadas por decisiones leguleyas y con el apoyo de sectores oficialistas dentro del sindicalismo que han vendido su alma al diablo para apoyar los desafueros que se cometen desde el alto gobierno.
El rescate y la protección del PODER ADQUISITIVO DEL SALARIO y el respeto al valor de nuestros pasivos laborales tienen un lugar principal en el desarrollo de nuestras luchas, frente a la voracidad de una irrefrenable inflación.
El respeto a la CONTRATACIÓN COLECTIVA y a la LIBERTAD SINDICAL es elemento central para fortalecer las organizaciones sindicales en un rol que reivindique a la función sindical y la vincule con la búsqueda de una sociedad donde prive la solidaridad, el respeto, la igualdad y el progreso como principios de las relaciones humanas, y que a la par sea un freno a las acciones anárquicas y violentas en la resolución de los conflictos laborales.
La implantación de un SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL que esté afincado en el desarrollo del trabajo productivo nos dará mayor solidez y sostenibilidad a futuro, y disminuiremos los peligros y vulnerabilidades de los planes de asistencia social basados única y exclusivamente en la variable y voluble renta petrolera.
Es vital el impulso de amplios espacios para el DIÁLOGO SOCIAL, en el cual los trabajadores participemos permanentemente en la búsqueda y afianzamiento de acuerdos y consensos que posibiliten una acertada aplicación de las políticas de desarrollo nacional y de respeto a los derechos laborales.
¡Por un mundo mejor para los trabajadores!
Comité Ejecutivo
Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV)

Barquisimeto, 9 de diciembre de 2014