Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de diciembre de 2016

A quién beneficia realmente el régimen chavista (Cifras)

Hace pocos días las redes sociales "rompieron el celofán" -como dicen en el mundo periodístico- con la noticia de una supuesta intervención de Banesco. La noticia vino aderezada de propaganda contra el Comunismo y el Socialismo que supuestamente se vive Venezuela. En realidad, la noticia era que el TSJ había decidido sobre una demanda del Municipio San Francisco del estado Zulia contra dicha entidad financiera. La decisión del “máximo tribunal” (en realidad una oficina de asuntos jurídicos del Psuv) consistía en que la entidad bancaria debe pagar una multa que para muchos era exorbitante: más de siete millones y medio de dólares. En la sentencia ni siquiera se especifica que la multa sea en dólares y no en moneda de curso legal, el bolívar, desaparecido del mercado gracias al #CorralitoChavista aplicado por Nicolás Maduro, supuestamente para “acabar con las mafias colombianas”. Quedé intrigado con la cifra de la multa, por lo cual procedí a investigar sobre las condiciones en que se encuentra ese banco, cuyo dueño dijo hace unos años, a propósito de sus grandes ganancias: "Si esto es socialismo, yo soy socialista". 

La investigación arrojó datos bien interesantes que dan cuenta de los verdaderos beneficiarios de la política económica del chavismo desde el punto de vista de clase. Contrario de lo que muchos creen, tanto opositores como oficialistas. Nos encontramos entonces con que Banesco, en el mes de junio de 2016 ocupó el primer lugar de los bancos privados con más ganancias, según la web especializada en finanzas www.bancaynegocios.com, como se desprende del siguiente cuadro que pueden ver aquí: Ranking de la banca privada en junio 2016
Comparando la banca pública con la privada, Banesco ocupó, en el mismo mes de junio de 2016, el segundo lugar de entidades financieras con más ganancias del país, como se evidencia a continuación: Banca privada versus banca pública junio 2016

En el mes de noviembre del presente año, Banesco ocupó el primer lugar del ranking bancario. Obtuvo ganancias de 8.911.793 bolívares, por encima del Banco de Venezuela, que ocupó el segundo lugar, al obtener ganancias, ese mismo mes, de 6.650.375 bolívares. Revisando con detenimiento el ranking bancario que publica la firma Aristimuño, Herrera y Asociados, y comparando las ganancias de Banesco de noviembre de 2015 con las obtenidas en noviembre de 2016, encontramos que esta entidad financiera las incrementó en 22.100.614 bolívares, al pasar de 18.935.230 en el 2015 a 41.035.844 bolívares en el año 2016. Esto es un incremento del 216,71 % en apenas un año. 

Se evidencia que Banesco sigue obteniendo un lugar privilegiado en el ranking bancario venezolano. Lo cual significa que esta entidad le ha ido muy bien durante estos años de chavismo, pues ha desplazado a entidades financieras con mucho más tiempo en el país y que en 2010 ocupó el primer lugar de bancos con más ganancias. Nos referimos al BBVA Banco Provincial (ver). Esta misma entidad financiera fue la que financió la campaña de Hugo Chávez en 1998.

Estos datos que estamos citando y que cualquier lector puede verificar en internet, nos dicen que la clase social que ha obtenido mayores beneficiarios de la política económica del chavismo es la Oligarquía Financiera, que ha incrementado sus ganancias como ningún sector social en Venezuela. Así lo afirma incluso el economista César Aristimuño: “El sector financiero es el que, por lejos, más ha crecido en Venezuela en los últimos años. En 2012, las instituciones financieras y seguros crecieron 33,5% frente a un PIB que ascendió 5,6%. En 2013, mientras el PIB se expandió apenas 1,3% el sector financiero creció 21,6%. Entre enero y septiembre del 2014, mientras el Producto Interno Bruto cayó 2,3%, el rubro “Instituciones financieras y Seguros” creció 13,2% con relación al mismo período de 2013” (ver).

¿Puede algún otro sector social presentar estas mismas cifras? Pues no. Mientras que la oligarquía financiera obtiene las ganancias como las referidas y tiene un crecimiento como el citado, los trabajadores de la administración pública aún siguen exigiendo el pago por concepto de aumento de salario mínimo decretado unilateralmente por la dictadura haces unos meses; las universidades siguen exigiendo, como lo ha hecho desde 1958, presupuesto justo; los obreros de Sidor permanentemente deben movilizarse por sus reivindicaciones laborales y por la firma de contratos colectivos; a los docentes del Ministerio de Educación le quitan reivindicaciones establecidas en la contratación colectiva, vendida por el Gobierno dictatorial de Maduro con bombos y platillos.

Mientras los trabajadores, quienes crean la riqueza nacional con el sudor de su frente, deben hacer largas colas para ver si pueden adquirir algo de comida con un salario que se lo traga el constante incremento de precios, deben comprar inyectadoras (que no se encuentran y si se encuentran salen muy caras) para que le pongan una medicina en un hospital público, mientras nuestros niños y jóvenes en los barrios desertan del sistema educativo para incorporarse al “bachaquerismo” y así poder contribuir al mantenimiento de sus familias, mientras Venezuela toda se empobrece, el sector bancario obtuvo en el último año ganancias de 96.775.731, es decir, un incremento de 178,74%. (ver cuadro anterior).

Desde 1998 hemos venido diciendo que este régimen es una estafa, que no es socialista, ni revolucionario y mucho menos comunista. Que asistimos a una burda manipulación, una operación política orquestada para engañar a un pueblo que anhela un cambio real y profundo y no un “quítate tú pa´ ponerme yo”, como lo hemos estado viendo en los últimos meses en Venezuela. Hay que ver los hechos y las cifras reales, no el discurso ni la “fraseología” engañosa de las mafias que gobiernan.

Recuerdo a un embajador estadounidense destacado en Venezuela por el entonces presidente Bill Clinton, quien decía, palabras más, palabras menos, lo siguiente: “no vean lo que dice el Gobierno de Venezuela. Vean lo que hace”. Lo decía en un contexto en el que las empresas petroleras gringas obtenían grandes y jugosas ganancias producto de las “empresas mixtas” en el área petrolera, un eufemismo para entregar nuestra industria petrolera a intereses extranjeros. Pues bien, los invito a analizar concienzudamente las acciones de la dictadura de Maduro, no lo discursos, porque “lo esencial es invisible a los ojos” y este régimen es, esencialmente hablando, un régimen “socialista de palabra, pero capitalista en los hechos", como diría Lenin.

René Cedillo Rojas
@ReneCedilloR

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Un salvavidas para los poderosos

Seguramente el lector, al leer el título de este artículo, pensará que hablaremos de la serie televisiva estadounidense de los años 90 Baywhatch, donde los protagonistas se dedicaban a salvar vidas en las playas de Santa Mónica, California. Pues no. Hablaremos sobre algo menos banal y más trascendental para el pueblo venezolano: el diálogo.

No estamos en contra de que en política se dialogue. Es algo natural que eso pase. Nuestra experiencia como dirigente estudiantil en los años 80, como dirigente sindical y político en los últimos años nos dice que el diálogo es inherente al quehacer político. Y el diálogo en general es un mecanismo utilizado en determinados momentos y por determinados actores, de acuerdo a las circunstancias, de acuerdo a un contexto en específico.

El diálogo, como tal, se instrumenta en virtud de una correlación de fuerzas. No es lo mismo plantear el diálogo en circunstancias de debilidad frente al adversario, que proponerlo en momentos de desarrollo de una ofensiva política que acumula una fuerza material capaz de cambiar lo establecido. Analicemos tres momentos en que se ha planteado el diálogo en Venezuela. 

En Venezuela, cada vez que hay una ofensiva política de calle de la oposición, el Gobierno grita ¡diálogo! Lo hizo después del 11 abril de 2002 con un crucifijo en la mano, cuando la plutocracia criolla, encabezada por Carmona Estanga, traicionó una hermosa y valiente insurrección democrática. Lo hizo entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, en medio de lo que se conoció como “Paro Petrolero” (una huelga general de carácter insurreccional mal dirigida, pero eso es harina de otro costal), en la mesa de diálogo promovida por Lula Da Silva y el “Grupo de Amigos de Venezuela”. Vemos en este caso, que un defensor del Gobierno venezolano le hace el trabajo al régimen y pide diálogo, para evitar mostrarse como débil ante la ofensiva política opositora. Incluso antes de ese paro ya estaba instalada la Mesa de Negociación y Acuerdos auspiciada por la OEA y el Centro Carter. Fueron meses de negociación, de diálogo entre representantes opositores y el Gobierno de Chávez. ¿Quién salió ganando de ese diálogo?: el régimen encabezado por Hugo Chávez. 

Estos diálogos sirvieron al régimen para ganar tiempo, recuperarse política y económicamente. Le dio tiempo al Gobierno despótico de Chávez (nótese que no lo caracterizamos en aquel momento como una dictadura), que le sirvió para preparar toda una ofensiva, orientada a mantenerse en el poder a propósito del Referendo Revocatorio del año 2004. Dicha ofensiva, que resultó efectiva, dio como resultado lo que conocemos como las misiones. Esta política social llamada Misiones, acompañada de toda una ofensiva propagandística y financiera, fue la base para la campaña en favor del NO en el revocatorio de 2004, ganado por Hugo Chávez. 

Asistimos entonces a una clara estrategia política del régimen: ante la movilización democrática y popular del pueblo, el régimen pide diálogo para salvarse. Sin temor a equivocarnos, afirmamos que el diálogo entonces se convirtió en el reiterado salvavidas del régimen. 

Veamos otro momento político y su relación con el diálogo. En febrero de 2014 los jóvenes venezolanos dieron muestra, una vez más, de su disposición a luchar por un verdadero cambio en Venezuela. Dicha disposición se expresó con movilizaciones de calle en todo el país. Inicialmente estudiantiles y juveniles. Pero poco a poco se fueron incorporando vastos sectores sociales, convirtiéndose las movilizaciones en claras manifestaciones democráticas y populares que exigían un verdadero cambio a la situación de miseria, de hambre, de delincuencia, al abuso de poder de parte del Gobierno de Maduro. Importante agregar que buena parte de esas movilizaciones fueron acordadas en Asambleas Ciudadanas que se llevaron a cabo en todo el país. Resalta que esta ofensiva democrática fue asumida por una parte de la oposición y fue satanizada por la cúpula de la MUD. La respuesta del régimen fue la brutal represión. El saldo: alrededor de 40 manifestantes asesinados, cientos de heridos y miles de presos políticos. Lo que algunos llamamos#LaRebeliónDelPueblo y los medios popularizaron como #LaSalida, fue una gesta heroica que la dictadura reprimió de forma brutal y contó con “aliados” opositores, al acudir éstos raudos nuevamente a un "diálogo" en el propio Palacio de Miraflores.

Como toda dictadura, el cinismo fue elocuente y mientras Maduro ordenaba reprimir y encarcelar a opositores a través de la GNB, la PNB y los colectivos fascistas, llamaba igual al diálogo y a la paz. Nuevamente el Salvavidas es utilizado por los de arriba. Ante una ofensiva de masas, de calle, con una disposición a la lucha de parte del pueblo que exige un cambio profundo y de raíz del actual estado de cosas, la dictadura madurista gritó ¡Diálogo! Y desde la cúpula de la MUD le lanzan nuevamente el Salvavidas. Resultado en 2014: tiempo para que la dictadura se mantuviera estable en el poder, más penuria para el pueblo que sufre la peor crisis económica y política de su historia, presos políticos, asesinados, perseguidos y exiliados.

Llega 2016 y el pueblo mantiene intacto su espíritu y disposición de cambio. Esperanzado en el revocatorio como mecanismo constitucional, democrático y pacífico para salir del actual Gobierno, salta todos los obstáculos para lograr esta meta. Demuestra en la calle y de forma contundente, masiva y democrática, que quiere salir de la dictadura de Maduro. La mejor demostración se da el 1° de septiembre, cuando más de un millón de personas, otra vez, plena las principales autopistas de Caracas. Con la toma de la ciudad capital se evidenció de nuevo el rechazo a la dictadura madurista. La ofensiva de calle se repite el 26 de octubre pero con la Toma de Venezuela. En todo el país el pueblo salió a las calles de las principales ciudades del país en clara demostración al mundo su deseo de un cambio urgente.

Durante todo el año 2016 la dictadura viene gritando ¡diálogo! Sabe que esta vez también será su salvavidas. Sabe que necesita tiempo para que llegue el auxilio internacional de los imperialismos (gringo, ruso, chino) que se disputan a Venezuela como botín. Es lo que ha prometido a la oligarquía internacional. Y para el mejor reparto, necesita un salvavidas que le ha dado resultado: el ¡diálogo! 

Este nuevo grito vuelve a tener eco en la cúpula de la MUD. El mismo eco se repite. De pronto, en esta instancia opositora se apagó la exigencia del revocatorio. Se le dio un frenazo a las movilizaciones populares. Se frenó al pueblo en su disposición de insurgir definitivamente contra este estado de cosas e instaurar una verdadera democracia. 

Nótese que cuando ha aparecido la palabra diálogo en el escenario político venezolano de los últimos años, viene de parte del régimen este llamado de auxilio, y lo hace cuando es clara y contundente la presión popular, democrática y combativa del pueblo. No lo hace en otras circunstancias. Lo hace cuando un pueblo en la calle muestra su disposición de lograr la superación positiva del actual régimen. Sabe bien la dictadura del clima preinsurrecional existente y del poco apoyo que tiene del pueblo. 

Pero en sectores de la oposición (casualmente casi los mismos actores que son parte de la cúpula de la MUD) “aceptan” el diálogo que suplica el régimen para salvarse. Desecha esta cúpula, como otras veces, el protagonismo popular, que es en definitiva el que ha dado resultado efectivo a la hora de impulsar los cambios. 

Reflejan un claro temor a la fuerza, al poder, a la capacidad que tiene el pueblo de lograr el cambio político que anhela y merece Venezuela. Creen más en su “capacidad” de negociación, que tiene a ojos vista, un tufo a colaboracionismo. Define esta cúpula una estrategia inconexa, sin ilación, incoherente, sin valoración de los distintos frentes de lucha y sin buscar una amplia articulación de fuerzas políticas, sociales, gremiales, sindicales, comunitarias, más allá de los “predestinados” partidos decisorios llamados G4. Obvia el llamado que distintos sectores han hecho de construir una Unidad Superior. 

Asistimos hoy, nuevamente, a un diálogo apaciguador. Parte de una estrategia política colaboracionista que no responde al interés de lograr un cambio profundo. Una estrategia política cuyo pivote ha sido la pelea por el hegemonismo en la lucha por las candidaturas presidenciales adelantadas, olvidando el papel protagónico del pueblo organizado. 

Ante estas circunstancias, ante el diálogo apaciguador y colaboracionista, urge una dirección política operativa, calificada, ágil y capaz, que sea reconocida por su temple y seriedad, que realmente quiera la salida de la dictadura y no su continuación, que esté consustanciada con los intereses nacionales, democráticos y populares de la mayoría de la población venezolana. Esta dirección política no puede constituirse bajo el criterio de la suposición de una “potencial” fuerza electoral, sino sobre la base de su autoridad política y la capacidad de conducir este torrente popular de cambio hacia la victoria. 

Es momento entonces de definir con quién se está en la lucha. Con los de arriba o con los de abajo. Nosotros nos ponemos, como siempre, del lado de los intereses de los trabajadores, de los explotados y de los que quieren un cambio urgente, de las mayorías. Vamos a luchar con los de abajo. Con el pueblo llano y sencillo. Porque de él depende la salvación de Venezuela. Porque el pueblo es el verdadero y real salvavidas de la patria.


René Cedillo
@ReneCedilloR

martes, 3 de noviembre de 2015

Comunicado del MESR ante el ajuste chucuto y electorero para el magisterio venezolano

SIGAMOS LA LUCHA POR UN CONTRATO Y AUMENTO DIGNOS... MANTENGAMOS LA MOVILIZACIÓN HASTA LOGRAR LA DISCUSIÓN Y FIRMA DEL CONTRATO

El electorero y mal llamado “aumento” de 30% decretado por el presidente Maduro para los educadores activos, pensionados y jubilados del país es una nueva burla, pues lo que produce es indignación ante una escalada de precios del 900% y una inflación de 200%. El magisterio no se come el cuento de las bondades de este pírrico ajuste ya que cuando vamos al mercado y después de hacer inmensas colas callejeras bajo el inclemente sol, nos encontramos con que ese dinero “extra” no alcanza para comprar casi nada, viéndose nuestras despensas cada vez más vacías, lo que viene mermando la calidad y cantidad de la alimentación en nuestras familias.

Entre los considerandos de este decreto del presidente leemos que dicho aumento se basa en el...“Estado democrático y social de derecho y de justicia; en la justa distribución de la riqueza, que permita un salario suficiente para vivir con dignidad y cubrir para sí y su familias las necesidades, materiales e intelectuales”...bla bla bla, una retórica propia de los farsantes, demagogos y embaucadores de oficio. Es tan malo e insuficiente este “aumento” que continuamos devengando sueldos por debajo del resto de los trabajadores de la Administración Pública y por ende, seguimos siendo discriminados por este gobierno que se la da de humanista y “socialista”.

Por otro lado, Maduro realiza una vez más anuncios para que se inicien las discusiones y firma de las Convenciones Colectivas de todos los sectores laborales del MPPE y lo que constatamos son maniobras dilatorias por parte del mismo gobierno, a través de la Inspectoría Nacional del Trabajo, el propio MPPE y sus sindicatos aliados patronales, que juegan a postergar la firma del mismo para el próximo año y así conformarnos con esa migaja indigna, que no cubre las necesidades básicas del docente y su familia. 

Es por ello que se han levantado en protesta miles de educadores de base en toda la geografía nacional. Docentes de Táchira, Barinas, Lara, Portuguesa, Falcón, Sucre, Caracas, entre otros estados, junto a algunos movimientos y dirigentes de base, tanto activos como jubilados, vienen presionando para exigir un verdadero, justo y digno aumento de sueldo, la instalación inmediata de las discusiones contractuales y su firma para este año, de manera que se conquisten allí un mejor HCM en correspondencia con la realidad de los costos y crisis de la salud en el país; un tabulador de sueldos digno de acuerdo a nuestra elevada misión; el reconocimiento de la categorización y jerarquía para efectos de las asignaciones de sueldos de los colegas pensionados y jubilados, quienes en muchos casos están por debajo del salario mínimo, así como el Cesta Ticket para los mismos.

No podemos quedarnos pasivos a esperar que un golpe de suerte cambie la realidad precaria de nuestras condiciones de vida y trabajo. Es necesario seguir organizando la movilización, de disponernos a pelear y luchar contra la burla, la discriminación, contra el alto costo de la vida y por un suficiente aumento de sueldos que, en complemento del resto de las reivindicaciones solicitadas en la 8va Convención Colectiva, podamos compensar que lo que conquistemos no se convierta en sal y agua. 

Los educadores no somos objeto de salario mínimo, lo nuestro es una Profesión y una Carrera que debe ser digna y justamente remunerada. Los Educadores no somos responsables de la crisis económica del país, que pague su crisis el patrono y los que se han enriquecido a costa del erario público.

Llamamos a las organizaciones y dirigentes sindicales a ponerse al frente de estas luchas junto a la base magisterial. Son momentos de definiciones y de acciones frente al patrono y sus sindicaleros aliados.

EL MAGISTERIO UNIDO A MOVILIZARNOS Y LUCHAR POR:

 ¡LA INMEDIATA DISCUSIÓN Y FIRMA DE LA VIII CONVENCIÓN COLECTIVA!

¡UN VERDADERO AUMENTO DIGNO Y JUSTO DE SUELDOS!

¡UNA VERDADERA HOMOLOGACION DE LOS BENEFICIOS SALARIALES PARA LOS DOCENTES PENSIONADOS Y JUBILADOS!

¡CESTA TICKET PARA LOS DOCENTES PENSIONADOS Y JUBILADOS!


EDUCADOR, ORGANIZA EN TU ESCUELA Y LICEO EL COMITÉ EN DEFENSA DEL CONTRATO


DIRECCIÓN NACIONAL DEL MOVIMIENTO DE EDUCADORES SIMON RODRIGUEZ

miércoles, 10 de diciembre de 2014

De la catástrofe a la prosperidad, propuesta de los trabajadores venezolanos


De la catástrofe hacia la prosperidad
Frente a la crisis, los trabajadores proponemos
una revolución industrial por el trabajo productivo

La Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), alarmada por la difícil circunstancia que vive nuestro país, se dirige a los trabajadores venezolanos, a sus organizaciones sindicales y gremiales, a los ciudadanos y sus diversas organizaciones sociales, a las universidades y las academias, a los demócratas y patriotas sin discriminación del bando político que apoyen, a las organizaciones partidistas de distinta índole, para presentarles nuestra visión de la actual situación y hacer una propuesta programática y de lucha que sometemos a la consideración de los venezolanos amantes de la democracia y la libertad.
Con este aporte deseamos contribuir con el debate que se libra en todos los rincones de Venezuela por hallar una salida constitucional, pacífica y democrática a la crisis actual.

INTRODUCCIÓN
Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica: continuar por el camino del desastre o cambiar las cosas en beneficio del país y de los trabajadores. Los cambios en el rumbo económico y social introducidos en las últimas décadas —y arreciados en los últimos 15 años— nos han conducido al deterioro creciente de las condiciones de vida y de trabajo, y han destruido buena parte de las capacidades productivas propias, convirtiendo a nuestro país en un importador neto de la gran mayoría de bienes de consumo para suplir las necesidades de nuestra población y de medios de producción que requerimos para la menguada industria nativa.
Nuestra economía vive la más profunda y generalizada crisis de los últimos cien años. Pese a que en la última década el Fisco ha contado con extraordinarios ingresos por los altos precios del petróleo y exacciones tributarias, tanto la producción industrial y manufacturera como la producción agrícola han caído abruptamente. En este largo período, en vez de sustituir el producto importado, la producción nacional feneció ante la enorme cantidad y diversidad de importaciones.
Venezuela parece marchar inexorablemente hacia una gran catástrofe. La caída en el precio del crudo anuncia un derrumbe de los ingresos nacionales. El precio del barril de nuestro petróleo se acerca a 60 dólares, lo que hará que el presupuesto para 2015 ni por asomo sea equilibrado, siendo el déficit para 2014 superior a 20% del producto interno bruto —esto es, alrededor de 40 mil millones de dólares, toda vez que el PIB nominal ronda los 400 mil millones de dólares—, y para 2015 se calcula que será aún superior a este porcentaje y monto. La inflación cerrará este año en más de 70%, colocándose por encima de 100% la de muchos productos de primera necesidad —como legumbres y hortalizas, papa, cebolla, zanahoria, tomate, entre otros—. En el próximo ejercicio fiscal el impacto inflacionario superará con creces 100%. La inflación viene convirtiendo el salario de los trabajadores en polvo, lo que impide cubrir los gastos más elementales de la familia, sobre todo de alimentación. Si sumamos esta tendencia alcista a la caída del producto interno —que puede promediar 5% para 2015—, vemos cómo se afianza una economía donde se une la inflación con la recesión, esto es, una economía que padece de estanflación. Con todo y los ajustes salariales del gobierno, aumentos del salario mínimo mediante, la caída del salario real de los trabajadores es superior a 40% en 2014, tomando en cuenta que buena parte del ingreso es destinado al consumo de alimentos y bebidas.
El déficit fiscal —lo que es lo mismo, el desequilibrio entre los ingresos y los gastos del sector público— en 2015 estará muy por encima del mostrado este año y en medio de una recesión, esto es, una caída del PIB por la política económica del Ejecutivo. Ello llevará indefectiblemente al gobierno a emitir papel moneda sin respaldo, de donde provendrá el mayor aumento de la inflación. Esta circunstancia —al ser atendida con políticas como las que se desprenden de las leyes aprobadas vía habilitante— conducirá a mayor inflación, a una profundización de la recesión y al aumento del desempleo. No menciona el gobierno medida alguna que permita salir del drama en que nos han metido por una política económica de destrucción de la producción nacional. Apenas hace anuncios que terminan siendo falsa propaganda a su favor, cuando en realidad se pinta un cuadro que resume una calamidad para las familias de los trabajadores. Y para colmo ofrece a inversionistas extranjeros verdaderas maquilas —llamadas Zonas Económicas Especiales—, territorios sin ley del trabajo, sin sindicatos, sin impuestos, sin controles cambiarios y sin restricciones ambientalistas.
Por su parte, las reservas internacionales reciben el impacto de la caída del precio del crudo, que se suma a la baja del precio del oro. Respecto a lo primero, la caída del precio del petróleo va a significar que no tendremos la misma cantidad de dólares para seguir importando el volumen de bienes que satisfacen buena parte de la demanda de los venezolanos, cubierta de esa manera mientras se afianzaba la destrucción del aparato productivo. Por su parte, la caída del precio del oro conduce a una merma de las reservas internacionales. En los últimos tres años se observa un derrumbe en la cotización de este rubro de más de 30%. Por lo que la parte en oro de nuestras reservas —calculada hoy en 70% del total— se ha visto disminuida, lo que se traduce en un debilitamiento del bolívar frente a las divisas y pérdida de capacidad de pago del producto importado, mientras aumentan las tasas de interés de lo que debe la República. Las reservas han permanecido por debajo de 20 mil millones de dólares, menos de las existentes hace 10 años.
A su vez, la deuda pública consolidada se ubica muy por encima de 50% del PIB, de acuerdo con distintas entidades nacionales e internacionales. Por ello, para 2015 se compromete alrededor de 30% del presupuesto de gastos para el pago del servicio de la deuda. Dada la política económica y social del gobierno, es de esperarse una disminución sustancial del presupuesto en educación y salud. En el caso del sector salud, la reducción se eleva a 46%, según el exministro de Sanidad J.F. Oletta. Las universidades solo recibieron cerca de 33% del presupuesto exigido por las autoridades rectorales para garantizar su normal funcionamiento. Los más de dos millones de funcionarios públicos ven con desesperación cómo los exiguos logros del contrato-marco no significarán ningún beneficio real para afrontar las dificultades que se avizoran para 2015.
Podemos concluir que los trabajadores y los sectores populares viviremos una gran penuria de no disponernos a asumir otro derrotero, si no se lucha por un cambio de fondo en el rumbo económico y político. En ello la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) comprometerá sus mejores esfuerzos.

LA TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA
El rentismo ha hecho posible el financiamiento de un sistema económico ineficiente e incapaz de suministrar beneficios a los ciudadanos. Al realizarse mediante una política económica erosiva del aparato productivo, era lógico que nos condujera al desastre anunciado. Esta es una política agotada. Hay que cambiarla de raíz ya que se requiere de una transformación productiva si queremos tomar otro rumbo y superar esta crisis.
La búsqueda de crecimiento económico sostenible se basa en la diversificación de la producción y en un cambio en la concentración de la producción y del empleo. Lograr esa transformación requiere de mejoras en la producción y en la productividad laboral.
Una mayor diversificación es deseable porque hace que la economía crezca más rápido y nos enrumbe hacia la independencia y el desarrollo. De hecho, las ganancias en la producción y en la productividad refuerzan el proceso de diversificación, generándose un círculo virtuoso entre esos factores.
Los países que dependen de recursos naturales muestran usualmente una alta concentración en pocas áreas de la economía, lo cual afecta las posibilidades de crecimiento económico sostenible y los potenciales avances en producción y productividad. La monoproducción —condenados por el respeto a una división internacional del trabajo— es el resultado perverso de esta orientación.

EL AMBIENTE ECONÓMICO DE VENEZUELA
La economía de nuestro país ha perdido fortaleza de manera progresiva y últimamente de forma abrupta. Este hecho ha sido ocasionado por la instrumentación de una estrategia que no ha priorizado la inversión sino un creciente consumo público y privado para garantizar la realización del producto importado.
La renta petrolera ha hecho posible el financiamiento de una combinación expansiva de política fiscal y monetaria que ha estimulado la demanda ante una capacidad limitada de la oferta interna para reaccionar debido a diversas restricciones institucionales. La inflación se ha acelerado y las importaciones crecieron significativamente para satisfacer la demanda interna. Los problemas de abastecimiento ya toman ribetes muy dramáticos pues tocan elementos esenciales para la alimentación y la salud de la población.
La demanda de bienes y servicios está siendo empujada por un gasto fiscal creciente del Gobierno central y especialmente de Pdvsa. Por su parte, la oferta de bienes y servicios está afectada por una política cambiaria restringida que impide el financiamiento de las importaciones de insumos indispensables para la producción local. Al mismo tiempo la oferta está siendo condicionada por la política de controles de precios y los inconvenientes en el suministro de servicios públicos, especialmente electricidad y gas.
Estos cambios estructurales están constriñendo las posibilidades de generación de crecimiento económico y causando una importante destrucción de empleos productivos, llevando a la sociedad a una profunda pérdida de bienestar, aumentando el caos y la carestía en bienes esenciales para la vida cotidiana. Entretanto, contribuimos a la ampliación del mercado de países de alto desarrollo, principalmente Estados Unidos y China.

EL FUTURO
Venezuela requiere un cambio fundamental en su rumbo económico, en el papel de la política económica, en la relación del sector público con el sector privado, en la participación del sector privado y en el papel que deben jugar los trabajadores y sus organizaciones. Requiere, a su vez, de un cambio radical de la relación con el sector externo, del papel del país en la división internacional del trabajo.
La visión económica de Venezuela debe estar orientada esencialmente a la mejoría en el bienestar de la sociedad. La instrumentación de la política económica debe ser el mecanismo para alcanzar el deseado bienestar social, lo cual requiere la liberación de las fuerzas productivas. En esa búsqueda se hace impostergable la necesidad de un nuevo contrato social incluyente y estructurado que haga viable la convivencia entre el sector público con el sector privado.
Los trabajadores, en este contexto, tenemos una especial relevancia en la construcción de consensos con sentido de inclusión social para garantizar el éxito de la visión económica en el largo y mediano plazo. El crecimiento y desarrollo económico de Venezuela requiere de un proceso de reformas estructurales que garanticen la estabilidad económica.
La sostenibilidad del crecimiento económico y del bienestar de la sociedad depende de la inversión y el trabajo como factores esenciales de la producción. La inversión está determinada por la dinámica de la formación de capital fijo y el papel del trabajo que le corresponde al grupo económicamente activo de la población. En esta circunstancia, el crecimiento económico con baja inflación implica directamente mejoría en el bienestar social. A su vez, el crecimiento, el desarrollo y la diversificación garantizan el equilibrio fiscal y por ende el combate a la inflación mediante el incremento de la recaudación vía impuesto sobre la renta y no de la presión tributaria.
De manera que el bienestar de la sociedad depende, en forma determinante, de la mejoría en la producción y en la productividad, sean provenientes de la tecnología incorporada en el capital físico como en el capital humano logrado a través de la educación.
En este ambiente, los beneficios alcanzados mediante negociaciones salariales pueden representar mejorías en bienestar para los trabajadores si ocurren en el marco de una elevada producción y una creciente productividad. En el caso contrario, las negociaciones puramente salariales llevarán únicamente beneficios efímeros a los trabajadores y, consecuentemente, efectos transitorios y muchas veces ilusorios sobre su bienestar.
De esta forma, las políticas laborales deben basarse en programas nacionales de mejoramiento continuo de las capacidades productivas. Ello implica que el nuevo consenso social requiere de forma explícita que las reivindicaciones al trabajo se encuentren directamente vinculadas a la dinámica de la elevación de nuestra producción nacional.


UN PROGRAMA PARA LA RECONSTRUCCIÓN
Los trabajadores levantamos una alternativa que garantiza la superación del actual estado de cosas, que apunta hacia la PROSPERIDAD. Antes que nada, se requiere una amplia y sólida UNIDAD NACIONAL para reconstruir el país sobre la base del desarrollo nacional. Unidad que se construye resumiendo los intereses de los distintos sectores que desean el rescate del país, el desarrollo y el bienestar. Una garantía de que al conquistar el desarrollo y la independencia practicamos una verdadera democracia sustentada en la más amplia participación ciudadana y en el respeto a las libertades democráticas.
1.  El primer y principal objetivo es impulsar el desarrollo nacional sobre la base de una REVOLUCIÓN INDUSTRIAL que enrumbe el país hacia la producción de lo que necesita su gente. Contamos con riquezas que bien pueden garantizar la base de esta meta. Además de petróleo, bauxita y otros minerales, como coltan y vanadio, contamos con recursos agrarios e hídricos que sirven en conjunto para sustentar el desarrollo acelerado de la economía nacional.
2.  El petróleo debe convertirse en PALANCA PARA EL DESARROLLO. La renta debe ser aprovechada en función de la inversión productiva, el desarrollo nacional y, por ende, debe apuntar hacia la creación de puestos de trabajo de calidad, de trabajo decente. La industria petrolera debe dar un vuelco. El aumento de la producción del crudo debe ir acompañado de la diversificación de la industria petrolera.
3.  Una meta fundamental para lograr los objetivos anteriores es alcanzar la SOBERANÍA AGROALIMENTARIA. Parte de la inversión productiva debe ser destinada al agro, aprovechando las posibilidades que brinda la riqueza de nuestros suelos con las bondades de nuestro clima que garantizan un auge inusitado de la producción agrícola y pecuaria. Inversión, asistencia técnica y mercado seguro son la base para alcanzar esta meta.
4.  La demanda de la población venezolana debe ser satisfecha con la producción nacional, asequible y de calidad. El MERCADO NACIONAL debe ser para la PRODUCCIÓN NACIONAL principalmente. La industrialización del país y la soberanía agroalimentaria conducen a un mayor bienestar. Su base está en el empleo productivo. En consecuencia un salario decente que garantice más bienestar sirve para un sólido mercado para la producción nacional.
5.  La EDUCACIÓN es elemento importante en la transformación productiva. Ello hace posible la incorporación de la tecnología en los procesos productivos y, al mismo tiempo, crea las condiciones necesarias para la innovación. La política educativa debe estar orientada al mejoramiento de la educación formal y al apoyo a la educación técnica.
6.  Una NUEVA DEMOCRACIA basada en la participación ciudadana en la toma de decisiones. Además, el rescate de principios y valores de la democracia, como la alternabilidad y la división de poderes, junto al respeto e impulso de las más amplias libertades democráticas, garantizan la construcción de una nueva manera de gobernar y de nuevas relaciones entre el gobierno y la ciudadanía y sus organizaciones autónomas.
7.  Una NUEVA ÉTICA CIUDADANA cristalizada principalmente en la función pública y la actuación política basada en el interés del país, los trabajadores y el ciudadano, por encima de cualquier interés particular. Esta nueva ética se convierte en una palanca de la participación en la reconstrucción del país productivo que las grandes mayorías reclaman.

NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA
La realización de esta propuesta supone la puesta en práctica de una nueva política económica que propicie en primer lugar la inversión productiva por encima de cualquier otra demanda. “Sembrar el petróleo”, consigna nacional que tiene más de 80 años, traduce esta orientación. A su vez para que haya inversión productiva, debe rescatarse el principio de que la banca supone la intermediación del ahorro social hacia la inversión. Para ello la ganancia del sistema bancario debe realizarse en el crédito barato.
Garantizada la inversión, debe impulsarse una nueva política fiscal que se asiente principalmente en el impuesto a la ganancia y no en el tributo. El desarrollo y el crecimiento económico garantizan alta capacidad recaudadora a partir de la creación de riqueza transformadora. Al reducir el tributo, a su vez estamos propiciando la demanda ciudadana del producto nacional.
La estabilidad de los precios con base en esta orientación estará garantizada, ya que el equilibrio fiscal afincado en la recaudación de impuestos a un creciente sector productivo conduce a que la masa monetaria esté en correspondencia con la riqueza a ser transada. Inflación cero será la meta a alcanzar.
La política social de nuevo tipo debe acompañar estas orientaciones fundamentales para la realización del programa que presentamos los trabajadores al país. Una política social que garantice mejores condiciones de vida y de trabajo para la gente. Que se exprese en una política educativa al servicio del desarrollo: una educación de calidad que cree una fuerza de trabajo suficientemente calificada y capaz de asumir los retos del desarrollo, de un desarrollo diversificado que demanda importantes avances científicos y tecnológicos.
La salud ciudadana debe estar en correspondencia con las metas del desarrollo. Podemos alcanzar una mayor calidad de vida cuando la soberanía agroalimentaria, la calidad de los productos y su precio estén en correspondencia con la capacidad de demanda de los trabajadores y la ciudadanía. Podemos plantearnos como perspectiva una política de salud preventiva sin descuidar la atención de endemias y epidemias contingentes, dadas las nuevas condiciones de vida de los venezolanos.
Las demandas ciudadanas de vivienda y ambiente podrán ser satisfechas en virtud de que el incremento en la recaudación permitirá un ahorro social que debe ser dirigido a la construcción del hábitat de calidad. La política social y la participación de los venezolanos en su realización serán fuerza para el desarrollo nacional diversificado y fuente de estímulo al trabajo productivo y el desarrollo.

UNA PLATAFORMA UNITARIA
Los trabajadores venezolanos estamos impelidos a levantarnos contra la política destructiva implantada en los últimos años. Una PLATAFORMA DE LUCHAS que unifique a todos los trabajadores venezolanos debe ser preámbulo de los objetivos programáticos antes indicados. La consigna principal que debe guiarnos es QUE LA CRISIS NO LA PAGUE EL PUEBLO TRABAJADOR.
Nuestros innumerables esfuerzos para que el Ejecutivo Nacional respete la autonomía y la libertad sindical y abra verdaderos espacios para el encuentro, para el diálogo y para el consenso en torno a los principales determinantes del trabajo como hecho social, han devenido en infructuosa búsqueda, pues nos hemos topado con la intransigencia, arbitrariedad, sectarismo y prepotencia de gobernantes que levantan el populismo como discurso para ocultar su visión militarista y corporativista en las relaciones con las organizaciones sociales autónomas, y en particular con las organizaciones sindicales que tienen su compromiso fundamental con sus agremiados, con la defensa de la democracia y con los principios universales de defensa de los derechos laborales en tanto derechos humanos que son. Desde ese discurso populista han edificado un régimen de arbitrariedades que son ocultadas por decisiones leguleyas y con el apoyo de sectores oficialistas dentro del sindicalismo que han vendido su alma al diablo para apoyar los desafueros que se cometen desde el alto gobierno.
El rescate y la protección del PODER ADQUISITIVO DEL SALARIO y el respeto al valor de nuestros pasivos laborales tienen un lugar principal en el desarrollo de nuestras luchas, frente a la voracidad de una irrefrenable inflación.
El respeto a la CONTRATACIÓN COLECTIVA y a la LIBERTAD SINDICAL es elemento central para fortalecer las organizaciones sindicales en un rol que reivindique a la función sindical y la vincule con la búsqueda de una sociedad donde prive la solidaridad, el respeto, la igualdad y el progreso como principios de las relaciones humanas, y que a la par sea un freno a las acciones anárquicas y violentas en la resolución de los conflictos laborales.
La implantación de un SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL que esté afincado en el desarrollo del trabajo productivo nos dará mayor solidez y sostenibilidad a futuro, y disminuiremos los peligros y vulnerabilidades de los planes de asistencia social basados única y exclusivamente en la variable y voluble renta petrolera.
Es vital el impulso de amplios espacios para el DIÁLOGO SOCIAL, en el cual los trabajadores participemos permanentemente en la búsqueda y afianzamiento de acuerdos y consensos que posibiliten una acertada aplicación de las políticas de desarrollo nacional y de respeto a los derechos laborales.
¡Por un mundo mejor para los trabajadores!
Comité Ejecutivo
Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV)

Barquisimeto, 9 de diciembre de 2014

domingo, 25 de mayo de 2014

@SairamRivas: Trofeo de la Dictadura, segunda parte, por @Jesus_Hermoso


Mi hijo de 5 años sufre de epistemofilia como todos los chamos, pero tengo la esperanza de que cesen sus porqués entre los 8 y 10 años, como es habitual. Sairam Rivas, a sus 20, mantiene intacto ese “padecimiento” y el porqué de las cosas se le antoja infinito. Su mamá, Sandis Moreno, siempre se preocupa por verle hasta las 2 de la mañana leyendo para levantarse a las 4, arreglarse y subir a Caracas para clases. “Esa muchacha no duerme, Jesús”, me dice eventualmente. Vivir en Guatire tiene sus desventajas.

Ese deseo incontenible de Sai por saber, coincidió con una iniciativa que mi compañera Angeyeimar se había propuesto realizar para la formación de un grupo de jóvenes en la Universidad Central de Venezuela. Un circulo de estudio de filosofía y marxismo en el que Sai inmediatamente se incorporó y terminó por ser la más aplicada. Profesores de la talla de José Rafael Herrera, exdirector de la Escuela de Filosofía de la UCV, participaron con mucho entusiasmo en la actividad, que se extendió durante más de 3 meses por sábados y domingos.

Entre tanto, Sai continuaba su lucha por rescatar el Centro de Estudiantes de Trabajo Social y comenzaba a recuperar la pequeña oficina estudiantil. Esta iniciativa costó nuevas amenazas, golpes y terror desatado por el oficialismo, que terminó con el desalojo violento y por la fuerza que el grupo de malandros del gobierno ejecutó en el propio Centro de Estudiantes contra Sai y sus compañeros. Actualmente esas oficinas, dos años más tarde, siguen secuestradas por ese grupo violento sin que ninguna autoridad haya podido rescatar el espacio. Sai ha hecho su gestión desde pasillos y salones. Nada la ha detenido.

En medio de esta vorágine violenta, descubrió teoría política, historia de la filosofía, marxismo, y descubrió lo alejado que está el oficialismo de los planteamientos del Manifiesto Comunista, y lo alejado también que está el marxismo de la campaña anticomunista desatada en Venezuela. Pero no todo era estudio y formación política para Sai.

En ese año primero de gestión estudiantil se estaba preparando para representar a Venezuela en República Dominicana en un concurso de belleza internacional. Soñaba con ganarlo y poder luego entrar en el Miss Venezuela. Soñaba despierta con sus amigos y decía que cuando tocara el ciclo de preguntas en vivo, irrumpiría con un discurso que provocaría un despertar masivo de conciencia en Venezuela. Ayer, antes de escribir esto, supe que actualmente hace este juego de representación con sus compañeras de celda, y ríen en medio del encierro.

Una tarde la invitamos a tomar un café para proponerle que se incorporara a Bandera Roja. Se quedó callada unos segundos hasta que levantó la mirada hacia su amiga Génesis, quien también nos acompañaba: “¿Y tú ya estás militando?”, le increpó. Ante el silencio cómplice de su amiga, lanzó una carcajada y dijo: “Ustedes sí son bravos. No me habían dicho nada”. Modelo, estudiante, dirigente y militante, comenzaba una nueva etapa en su vida, y ya las paredes de su escuela se ensanchaban de sueños más complejos y transcendentes…

Jesús Noél Hermoso Fernández 

@Jesus_Hermoso

@SairamRivas: Trofeo de la dictadura, de @Jesus_Hermoso



Hace cuatro años en 2010 nos tocó conocer a una muchachita de apenas 17 años, alumna de mi padre, Carlos Hermoso. Una flaquita morena y hermosísimamente alta y desgarbada, de esas que son Venezuela en una mujer. Vino hacia mí caminando con varios bolsos; uno inmenso con un balón de Voleibol, otro con ropa y libros y otro con su comida. Su activismo juvenil lo llevaba a cuestas. Se acercó y me increpó con timidez: ¿Tú eres el hijo del profesor Hermoso? 
Aquella tarde, en el cafetín de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, conocí a Sairam Rivas, quien me dijo: ¿Tú nos vas a ayudar a construir un movimiento estudiantil para rescatar la escuela? Eso me dijo Carlos.

Sai (como la llamamos muchos) era en ese momento parte del equipo de Voleibol de Trabajo Social, excelente estudiante y miembro en una escuela de modelaje juvenil con aspiraciones profesionales. “De Guatire para el mundo”, dice eventualmente. Quería formar un movimiento estudiantil deportivo, cultural y de rescate de su escuela, pero no sabía qué cosa era un Centro de Estudiantes. Así, luego de varios encuentros en los que tuvo muchas ideas e iniciativas propias que destacaban por encima de su atención a recomendaciones, ella misma fue dándole forma a Identidad Universitaria, plancha estudiantil con la que se lanzó a la conquista del Centro de Estudiantes más violento y temido de la UCV, dominado durante 7 años consecutivos por colectivos violentos del oficialismo que se encargaban de amedrentar, reprimir y aterrorizar a estudiantes que tuviesen la osadía de manifestar contra “la revolución”.

Llena de miedo por tantas amenazas, la fuerza con la que enfrentó durante toda la campaña ese mismo miedo, fue épica. Agresiones, empujones, golpes a los muchachos que la acompañaran, encuentros clandestinos con algunos de quienes la ayudábamos, con profesores de su escuela que la respaldaron en ese titánico proyecto, fue lo cotidiano durante más de 6 meses. Basta imaginar la experiencia en un barrio caraqueño en el que la banda de malandros que domina la “plaza” te la tiene “jurada”. Esa fue la cotidianidad de Sai durante toda la campaña. Pero esa templanza increíble en una muchachita que apenas cumplía para aquel entonces sus 18 años, derivó en la constitución de un movimiento, de mujeres principalmente, bajo el imperio de la frase que más repitió durante el proceso electoral: “Así nos maten, vamos a rescatar nuestra escuela y después a la Universidad”.

Sai ganó por primera vez las elecciones de Trabajo Social en diciembre de 2011, pero el grupo oficialista de Kevin Ávila, para entonces en la presidencia del CEETS, tomó las urnas electorales y las quemó en el momento del conteo final, golpeó a varios estudiantes e indujo por la fuerza la suspensión del proceso electoral y su aplazamiento para enero de 2012, una fecha impredecible para la participación estudiantil en una comunidad amenazada y asediada. Sairam asumió aquel reto, y conquistó el doble de votos que Kevin Ávila un 18 de enero de 2012.

El día anterior, Sai increíblemente había tenido que participar en un certamen selectivo de modelaje. Había triunfado también quedando seleccionada como representante de Venezuela ante una selección de modelos juveniles latinoamericanas. En medio de esto, todos los estudiantes de su equipo recibieron amenazas, algunas de muerte y con armas, golpes, empujones, y los propios estudiantes durante la elección fueron sometidos a terror permanente. Sai pidió que algunos ayudáramos aquella noche a sacar a los varones de la Escuela para evitar heridos, pero todos decidieron acompañarla hasta el final. Ya el triunfo se había concretado y Sai comenzaba el rescate incuestionable de la Escuela de Trabajo Social. Pero ya, para entonces, tenía una meta mayor que surgió espontáneamente de esa amarga y dura experiencia…

Jesús Noél Hermoso Fernández 

@Jesus_Hermoso